¡Atención, tigueres! La Población Dominicana se ‘ta cocinando para un cambio demográfico ‘heavy’ que, según las nuevas Estimaciones y Proyecciones Nacionales de Población 1950-2100 de la Oficina Nacional de Estadística (ONE), nos dejará en 2044 con más gente de 60 años o más que menores de 15. ¡Es la primera vez que algo así pasaría en la media de la isla! Esta ‘vaina’ no es juego, y desde ya nos pone a pensar en el futuro de nuestro país.
Asegún el informe, en este 2026 la República Dominicana cuenta con 11,087,418 habitantes y una edad media de 32.65 años. Lo más llamativo es que tenemos alrededor de 51 adultos mayores por cada 100 menores de 15. Pero agárrense, porque esta relación irá en picada: para 2040 estaremos en 87, en 2043 casi en 97, y en 2044, ¡zas!, superaremos los 100.38, lo que significa más ‘viejitos’ que ‘carajitos’. Para 2100, la cosa se pondrá más intensa con 329 adultos mayores por cada 100 menores de 15, y una edad media que rozará los 51.28 años. ¡Eso sí es un cambio de coro!
La razón detrás de este ‘volteo’ demográfico es doble y ‘clara’: una tasa global de fecundidad que ha ido en picada, pasando de 7.57 hijos por mujer en 1950 a 1.97 en 2026, con una proyección de 1.70 para 2050. Mientras tanto, la esperanza de vida, que en 2026 es de 75.76 años, seguirá subiendo, llegando a 81.63 en 2050 y 87.06 en 2075. O sea, estamos teniendo menos ‘muchachitos’ y vivimos más, ¡lo cual no es mala ‘vaina’ en sí, pero trae sus retos!
El país seguirá creciendo en número de habitantes, pero a un ritmo más lento, hasta que, según la ONE, alcancemos la cima de 13,476,248 habitantes el 1 de enero de 2073. Ese año será un punto de inflexión, porque por primera vez tendremos más defunciones (125,528) que nacimientos (123,849). Con un saldo migratorio casi en cero, a partir de ese momento, la población dominicana comenzará a reducirse. Para 2074 ya seremos menos, y en 2100 se proyectan aproximadamente 12.77 millones de habitantes. ¡Un cambio de dirección que hay que ver de cerca!
El economista Alejandro Grisanty ha señalado que esta tendencia no es exclusiva de la República Dominicana, sino que es un fenómeno global, aunque aquí se presenta de manera más pausada. Él enfatiza que la disminución de nacimientos junto con el envejecimiento poblacional resultará en un aumento de la proporción de personas dependientes por cada trabajador activo. Esto plantea desafíos fiscales importantes, especialmente en el sector de la salud, y una posible escasez de mano de obra. Grisanty sugiere que es vital impulsar reformas estructurales que permitan al país mantener su crecimiento económico y, de paso, que el Estado pueda recaudar más impuestos para afrontar estos nuevos escenarios. ¡Una verdadera encrucijada para la economía del patio!
Otro ‘paño’ que se va a mojar con esta situación es el sistema de pensiones. Arismendi Díaz, otro economista especializado en el área, explicó que el aumento de la esperanza de vida significa que las pensiones deberán garantizarse por más años. Puso como ejemplo a Europa, donde el período de cobro de pensión pasó de 10 a casi 20 años. Para que nuestro sistema de pensiones no se ‘descalabre’, Díaz sugiere que será necesario aumentar la cotización. Además, propone que, ante una posible reducción de la fuerza laboral, la solución está en que los trabajadores que queden tengan una productividad mucho mayor. ¡Hay que meterle más el pecho a la ‘faena’ y ser más eficientes, mi gente!
El sistema de salud también tendrá que reinventarse, según el geriatra Mister E. Encarnación Pérez. Él advierte que el envejecimiento de la población exige nuevas políticas enfocadas en la prevención y en la atención especializada para los adultos mayores. Propone la creación de hospitales geriátricos, algo similar a lo que ya existe para pediatría, y la incorporación de la atención domiciliaria para aquellos mayores con dependencia funcional. De no anticiparse, el coste del sistema de salud podría volverse insostenible, y los centros sanitarios no darían abasto. ¡Hay que ponerse las pilas para cuidar a nuestros ‘viejos’ como se merecen!
Desde el punto de vista social, el sociólogo Celedonio Jiménez plantea que la estructura social dominicana podría volverse ‘más pesada, más rígida y, por tanto, menos dinámica’. Él lo llama una ‘europeización’ de nuestra sociedad, con menos niños y jóvenes y más gente de la tercera edad. Esto podría llevar, como ha ocurrido en países europeos, a la necesidad de aceptar emigrantes extranjeros para suplir la demanda de mano de obra. Jiménez también prevé cambios en la estructura familiar, con una disminución de la familia extensa y nuclear en favor de estructuras de parejas, y un posible predominio del conservadurismo en el ámbito ideológico y cultural. ¡La sociedad del mañana será diferente a la que conocemos hoy día!
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).


