La gente del patio está hablando de la nueva movida que ha hecho AMD, ¡y es que la vaina está más caliente que sancocho en olla de presión! La directora general de AMD, Lisa Su, le dio un tremendo viaje a Corea del Sur y se armó un coro con Samsung que hasta ahora parecía imposible. Ahora se confirma la noticia que pone a temblar a la industria de los semiconductores: Samsung fabricará chips de 2nm para AMD. Esto es un ‘coge ahí’ para el dominio casi absoluto de TSMC. Es una jugada maestra, una demostración del ‘tigueraje’ de AMD para asegurar su futuro y no depender de un solo fabricante. Antes era impensable, pero ahora, ¡klk con esta noticia que lo cambia todo!
Estos nuevos chips de 2nm de AMD prometen llevar la tecnología a otro nivel, especialmente con la llegada de los procesadores EPYC Venice y Verano. El Venice, por ejemplo, vendrá con núcleos Zen 6C y podrá integrar hasta 256 núcleos en ocho CCD, que son como el corazón de la CPU, controlando los núcleos y la memoria caché. Pero la cosa no se queda ahí, porque los EPYC Verano, que saldrán en el 2027, trabajarán de la mano con las poderosas GPU Instinct MI500, especialmente diseñadas para darle soporte a la Inteligencia Artificial en los centros de datos. Esto demuestra que AMD no está de relajo en el mercado de la IA; al contrario, está metiendo ‘un viaje de’ dinero y esfuerzo para competir con los grandes.
La verdad es que a TSMC le está yendo de lo más bien, pero su propio éxito podría ser su talón de Aquiles. La demanda por esos nodos de 2nm está tan jarta, pero tan jarta, que ni ellos dan abasto. Nvidia, Apple, Qualcomm, Google… todo el mundo quiere sus chips avanzados. Esta situación de alta demanda, donde un solo gigante no puede satisfacer a todos, es lo que ha empujado a empresas como AMD a buscar diversificación. Incluso se rumora que Apple, otro cliente importante de TSMC, está explorando opciones con Intel y Samsung para sus chips en Estados Unidos. Es como cuando la fila del colmado es demasiado larga, y uno decide buscar en otro sitio para comprar la ‘picadera’ de una vez.
Pero ojo, que Samsung tiene su propio desafío en esta ‘guerra de los nanómetros’. Aunque el acuerdo con AMD es un palo, Samsung tiene que mejorar el rendimiento por oblea de sus nodos de 2nm. Actualmente, andan por el 55%, lo que significa que no todas las obleas salen perfectas, y eso es un problema para la rentabilidad. Para que los clientes se queden y lleguen más, necesitan subirlo al menos a un 60%, como hace TSMC, que anda entre el 60 y el 70%. Es como intentar hacer unos pasteles en hoja y que se te rompan la mitad; tienes que perfeccionar la receta para que la ‘producción’ sea más eficiente. La competencia es dura, y en este mercado de alta tecnología, cada porcentaje cuenta un mundo.
Al final del día, la movida de AMD con Samsung no significa que le va a dar la espalda de una vez a TSMC, ¡nada que ver! Es una estrategia inteligente para asegurar que tienen suficiente capacidad de producción y no se queden cortos, en un momento donde la carrera por la Inteligencia Artificial y la tecnología de punta está más intensa que nunca. Es diversificar el riesgo, asegurar el abastecimiento y tener más opciones en la mesa. Este ‘coro’ entre AMD y Samsung es un claro indicio de cómo la industria tecnológica está cambiando, y cómo las empresas se están adaptando para no quedarse atrás en esta carrera sin fin por la innovación. El futuro de los procesadores se ve más interesante que novela de Telemundo, ¡así de claro!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



