Elon Musk actualmente está metido de lleno en otra guerra que va más allá de los coches eléctricos o las redes sociales. La batalla ahora se centra en proteger su imperio y seguir dando pequeños pasos en su ambicioso proyecto de robots.
En su última reunión con accionistas de Tesla, donde se discutió un paquete de compensación valorado en nada menos que un billón de dólares, el CEO fue claro y quiere más control para poder impulsar sin frenos lo que llama su ejército de robots, el proyecto Optimus.
Según él, estos robots pronto serán cinco veces más productivos que una persona y podrán realizar tareas tan complejas como una cirugía.
Sin embargo, afirma que en su camino hay personas y grupos que no quieren que este sueño salga adelante. Los llama “terroristas empresariales”, acusándolos de boicotearlo por la espalda, de sabotear proyectos y frenar el inevitable progreso.
Sabotajes, conspiraciones y ataques contra Tesla y sus proyectos
Afirma que sus Optimus serán robots casi humanos, que cuando los veas te costará creer que no son personas con traje. Espera lanzar un modelo avanzado el año que viene, capaces de cambiar la industria para siempre. Por eso, no quiere que esto dependa de un grupo reducido de inversores o directivos que simplemente no estén pensando en ese futuro.
En los últimos años, se han denunciado algunos problemas graves como incendios en estaciones de carga o ataques vandálicos a sus fábricas. Además, hay luchas dentro de la elite tecnológica y política, con empresarios que critican a Musk y apoyan otras ideas. Por ejemplo, figuras como Reid Hoffman han estado en el ojo del huracán en varias polémicas con Musk en las redes sociales.
Pero claro, este sueño tiene su lado oscuro. Hacer robots que casi parecen humanos, que trabajan con inteligencia capaz de aprender y adoptar comportamientos, supone enorme inversión y riesgos. Además, la competencia no está dormida y otros gigantes tecnológicos también están creando sus propias máquinas inteligentes, así que Musk no puede permitirse que nadie le corte el paso.
Para el multimillonario, esto son solo más zancadillas e invenciones para evitar que este gran proyecto sigue su curso y permitir que sean otros los que avancen a su costa.
El jefe de la NASA afirma que es hora de que busquen alternativas más allá de SpaceX y Elon Musk
Por si fuera poco, parece que los problemas se acumulan a Elon Musk y se ha podido saber que Sean Duffy, el director interino de la NASA y secretario de Transporte bajo la administración Trump, no le tiene demasiado aprecio al sudafricano.
Duffy ha sido bastante tajante y claro con sus últimas declaraciones, comentando que SpaceX no está a la altura del ritmo que se necesita para ganar la carrera espacial contra China.
En concreto, la agencia está preocupada porque Starship, el cohete que debería llevar a los astronautas a la luna, sigue acumulando retrasos y fallos que hacen dudar si estará preparado para 2027, fecha marcada para la misión.
Ha anunciado que planea abrir el contrato que tenía SpaceX en exclusiva desde 2021 para construir el módulo lunar, para que otras empresas, como Blue Origin de Jeff Bezos o cualquier otra que esté lista, puedan competir para hacer el trabajo. “No vamos a esperar a una sola empresa”, dejó claro Duffy en una entrevista.
Como era obvio, Elon Musk, no se ha quedado callado y ha respondido de la forma que mejor sabe: con polémica. En su red social X, Musk ha dicho que Duffy no puede tener “un coeficiente intelectual de dos dígitos” y le ha apodado ‘Sean Dummy’.
Pero no se quedó ahí, sino que compartió memes y mensajes un tanto ácidos, dando a entender que la persona a cargo del programa espacial de EEUU está equivocada y que él tiene el plan asegurado para que Starship se encargue de toda la misión lunar.
Conoce cómo trabajamos en ComputerHoy.
Etiquetas: Coche eléctrico, Tesla, Elon Musk
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).





