¡Qué ‘chévere’ ver cómo la cultura de nuestra tierra sigue brillando! La Feria del Libro y la Cultura Cibao 2026 se ha plantado firme como un ‘bacano’ punto de encuentro para todo el que ama el arte y las letras en la República Dominicana. No es cualquier ‘vaina’, señores, es un evento que le da voz y alas a ese talento regional que a veces se queda medio escondido por ahí, en las provincias del norte. Esto es una muestra clara de que el Cibao no solo es ‘chulo’ por sus paisajes y su gente, sino también por la riqueza intelectual que produce y que ahora toma protagonismo.
Este evento es un ‘coro’ completo, un verdadero festival de ideas y creatividad que va más allá de solo hojear libros. Incluye lecturas que te ponen a pensar, presentaciones de obras que te abren la mente, exposiciones musicales y conferencias que te dejan un ‘viaje’ de conocimientos. La meta es clara: fortalecer el pensamiento crítico, despertar la creatividad y reforzar ese sentido de pertenencia cultural que nos hace únicos. Es ‘de una vez’ un espacio para que nuestra identidad dominicana, con su sazón cibaeña, se sienta más viva que nunca, lejos de la capital.
La jornada comenzó con una ‘chercha’ intelectual en el pabellón ‘El Poder de las Buenas Palabras’, donde voces como las de Johanna Díaz y Karla Mya Núñez dejaron claro que la literatura no es solo para pasar el rato. Es una herramienta ‘jevi’ para desarrollar el pensamiento crítico y la empatía en la sociedad. Ellas demostraron que con cada historia o poema, uno puede entender mejor al otro y conectar de una forma genuina. ¡Esa es la ‘verdadera vaina’ de leer y compartir ideas!
Un momento que se llevó los aplausos fue en el pabellón de Identidad y Ciudadanía, donde escritores de Monseñor Nouel mostraron sus obras. Los representantes de la Unión de Escritores los llamaron, con toda razón, ‘custodios de la memoria histórica’, subrayando que crear desde las provincias es un acto de resistencia cultural. Aquí se valora todo, desde la poesía social que te toca el alma hasta la investigación histórica, elementos fundamentales para comprender a fondo nuestra identidad nacional, sin ‘tigueraje’ ni rodeos.
Y como no todo es letras, también hubo música que te alegraba el espíritu. La banda de la Escuela de Bellas Artes de La Vega puso la ‘cosa buena’ en la Sala de la Restauración del Gran Teatro del Cibao. Interpretaron piezas del cancionero popular de La Vega y Villa Altagracia que te hacían mover el piecito ‘de lo más bien’. Para cerrar la ‘faena’ del día, en el pabellón del Cómic, Guillermo Molina nos dejó con la boca abierta con su conferencia ‘El método Greb: ideas azules’, mostrándonos estrategias creativas para la narrativa visual. Es ‘bacano’ ver cómo la feria abarca tanto, desde lo tradicional hasta lo más moderno.
Todo este ‘mangú’ cultural es parte de las iniciativas impulsadas por el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) y el Ministerio de Cultura, que están ‘poniéndole el pecho’ para fomentar la producción artística y el acceso a la cultura en toda la región del Cibao. Este esfuerzo conjunto es ‘chulo’ porque asegura que nadie se quede atrás y todos tengan la oportunidad de disfrutar y participar de estas ‘vainas’ que enriquecen el alma y el conocimiento.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




