¡Atención, mi gente! En un movimiento que muchos califican de ‘justicia, de una vez’, se ha ejecutado el embargo de bienes contra Simón María Estévez Ramos, imputado por la trágica muerte de la niña Liangie Ramírez Reyes y las heridas de su hermana en Hato Mayor. Según el reporte del abogado José Luis Rivera Santana, representante de las familias afectadas, esta es una acción crucial para asegurar que haya con qué responder si se establecen responsabilidades en el proceso judicial, ¡una vaina seria!
La medida cautelar, autorizada por el tribunal, no solo abarca los juegos mecánicos vinculados al lamentable accidente, sino también los fondos depositados en cuentas bancarias a nombre del señor Estévez Ramos. El jurista explicó que esta disposición busca preservar los activos y recursos necesarios para una eventual indemnización. Su objetivo es garantizar una posible reparación económica a favor de las familias si el proceso avanza a un juicio de fondo.
Mientras la comunidad de Hato Mayor sigue de cerca el caso, la investigación ha avanzado con un paso significativo: este jueves se recibió el testimonio de la niña sobreviviente al accidente. Esta diligencia, realizada en Cámara Gesell para la protección de la menor, es una pieza clave en las actuaciones del proceso judicial para esclarecer las circunstancias.
El Ministerio Público, según explicó Rivera Santana, dispone de un plazo de seis meses para completar las diligencias investigativas y presentar el acto conclusivo. Luego, el proceso avanzará hacia la audiencia preliminar, donde el tribunal examinará los elementos y determinará si procede la apertura de un juicio de fondo. Es un camino legal que busca la verdad y la justicia.
Recordemos que el lamentable suceso ocurrió en septiembre, durante las fiestas patronales de Hato Mayor, en una feria de juegos mecánicos. Las hermanas Liangie y Lismairi Ramírez Reyes resultaron afectadas; Liangie, de 11 años, sufrió lesiones graves y, tras ser trasladada al Hospital Pediátrico Doctor Hugo Mendoza, falleció el 26 de septiembre. Lismairi, por fortuna, sobrevivió.
A Simón María Estévez Ramos ya se le habían impuesto medidas de coerción previas, como una garantía económica de un millón de pesos, impedimento de salida del país y presentación periódica. Con este reciente ‘embargo de bienes’, la presión judicial sobre el imputado se intensifica, marcando un hito en la búsqueda de responsabilidades penales. La comunidad espera que este caso siente un precedente sobre la importancia del ‘tigueraje’ en la seguridad de eventos públicos.
En definitiva, el proceso judicial por la muerte de la niña en Hato Mayor avanza con pasos firmes. Este embargo de bienes es una señal clara de que las familias afectadas no están solas en su búsqueda de justicia y reparación. Es un asunto que nos toca a todos como sociedad, buscando que prevalezca la verdad y se establezcan las responsabilidades correspondientes.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




