¡Atención, fanaticada dominicana! El béisbol de Grandes Ligas ha sido testigo de un evento que pasará a la historia, y en el centro de toda esta ‘chercha’ está un joven con ascendencia dominicana que ha dejado a todo el mundo con la boca abierta. Joshua Báez, el talentoso bateador de los Cardenales, ha logrado una hazaña sin precedentes: conectar tres jonrones en su mismísimo debut en las Mayores. Es ‘un coro’ de batazos que nos llena de orgullo y demuestra el calibre de nuestros muchachos en la gran carpa, dejando claro que el futuro es de ellos.
La gesta de Báez arrancó ‘de una vez’, sin perder tiempo. En su primer turno al bate, contra el zurdo Matthew Boyd de los Cachorros, no se anduvo con rodeos. Una recta a 93.4 mph fue el anzuelo perfecto para que el dominico-americano conectara un pepinazo que voló 449 pies hasta el jardín central, con una velocidad de salida de 108.6 mph. Ese batazo, un cuadrangular de dos carreras, no solo puso a los Cardenales arriba 3-0, sino que también lo inscribió en los libros de récords como el primer jugador de posición de los Cardenales en jonronear en su primer lanzamiento desde Chris Richard en el año 2000. ¡Una verdadera locura!
Pero si usted pensaba que eso era todo, ‘ta equivocao’. Joshua Báez no vino a jugar un solo jonrón, sino que estaba en modo ‘destroyer’ total. En su segundo turno, la historia se repitió con otro batazo monumental, esta vez un cuadrangular solitario por el jardín izquierdo. Un cambio de velocidad bajo en la zona fue el que pagó el pato, saliendo disparado a 382 pies. Con esta ‘vaina’, Báez se convirtió en apenas el noveno jugador en la historia de la MLB en pegar dos jonrones en su debut de temporada regular. Ya con esto, la gente estaba volviendo a ver la repetición y no salían del asombro.
Y para rematar la faena, en la sexta entrada, el ‘tigueraje’ de Báez se manifestó una vez más. Ante el mismo lanzador, Boyd, soltó un tercer pepinazo de 368 pies por el jardín izquierdo, con una velocidad de salida de 99.8 millas por hora. Este último batazo es la cereza del pastel, la jugada maestra, porque nadie, pero nadie antes que él, había conseguido la proeza de conectar tres cuadrangulares en su primer partido en las Grandes Ligas. Esto no es solo un récord; es un hito que redefine lo que se creía posible para un debutante en este nivel.
El camino de Joshua no ha sido un lecho de rosas. A los 18 años, justo después de ser seleccionado por los Cardenales en la segunda ronda del Draft de la MLB de 2021, Báez visitó el Busch Stadium y, con una confianza ‘bacana’, predijo que llegaría a las Grandes Ligas en dos años. Aunque le tomó un poco más de tiempo de lo que vaticinó, cinco años llenos de ajustes, entrenamientos y momentos difíciles, la espera ha valido la pena. Según la noticia, su talento ya lo sitúa como el tercer mejor prospecto de los Cardenales, lo que nos dice mucho de su futuro. Desde que se enteró en Durham, Carolina del Norte, que su próximo vuelo no lo llevaba de vuelta a Triple-A Memphis, sino a las Grandes Ligas, el joven se preparó para este momento. Bateando quinto y cubriendo el jardín izquierdo contra los Cachorros, demostró que estaba listo para la liga grande.
Este debut, más allá de los números impresionantes, es una lección de resiliencia y talento. Que un joven de ascendencia dominicana llegue a las Mayores y no solo juegue, sino que reescriba los libros de historia con una actuación así, es motivo de celebración en cada esquina de la República Dominicana. Este tipo de récords no se rompen todos los días; es una demostración clara del poder y la promesa que Báez representa para el béisbol, reafirmando una vez más el valor del pelotero dominicano en las Grandes Ligas. Lo de Joshua Báez ha sido un espectáculo ‘jevi’, que nos recuerda por qué el béisbol es el deporte nacional. ¡Su debut ‘está de lo más bien’!
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