¡Qué ‘vaina’ más fuerte ha tocado vivir a la familia de Miguel Ángel Almánzar! La madrugada del 1 de junio, el destino le jugó una mala pasada a este joven y dedicado agente de Migración, de apenas 22 años, quien falleció en un accidente de tránsito que, según sus padres, huele a ‘relajo’ y falta de transparencia por parte de las autoridades. Desde entonces, el dolor no los deja en paz, y su clamor de justicia resuena con fuerza en cada rincón del país, buscando que la verdad salga a flote y los responsables paguen por este hecho lamentable.
El informe preliminar de este suceso, que tiene a la gente con la ‘mosca detrás de la oreja’, indica que Miguel Ángel viajaba junto a otros compañeros en una guagua institucional de la Dirección General de Migración (DGM), cuando fueron impactados por una yipeta. Aparentemente, el conductor de esta yipeta se pasó un semáforo en rojo y, ¡para colmo!, dio positivo al consumo de alcohol. El padre del joven, también llamado Miguel Ángel Almánzar, está con el ‘corazón en la mano’ y se pregunta por qué no se ha mencionado públicamente el nombre del culpable, temiendo que ‘lo estén protegiendo’, lo que sería una ‘chercha’ total a la justicia dominicana.
En este país, lamentablemente, no es la primera vez que vemos casos así, donde la velocidad y la imprudencia al volante, muchas veces mezcladas con alcohol, terminan en tragedias. Lo ‘chulo’ de la justicia es que se supone que sea igual para todos, pero a veces parece que ‘el tigueraje’ busca la forma de esquivar la responsabilidad. La madre de Miguel Ángel, Dominga Mena Mota, lo recuerda como un muchacho ‘bacano’, trabajador, sin rollos y con un futuro brillante por delante, próximo a graduarse de Ingeniería en Programación. Ver truncados los sueños de un joven ejemplar por una ‘irresponsabilidad’, es algo que ‘te parte el alma’.
La exigencia de los padres no es solo por su hijo, es un llamado a la conciencia para toda la sociedad. Cuántas familias han perdido a sus seres queridos por imprudencias al volante, y muchas veces, el proceso judicial se vuelve un ‘calvario’ sin fin, lleno de obstáculos y con sentencias que no calman el dolor ni hacen honor a la vida perdida. La transparencia es clave aquí; la gente necesita saber que las leyes se aplican ‘de una vez’ y sin privilegios, sin importar quién sea el involucrado, para que estos casos sirvan de precedente y no se repitan estas ‘vainas’ tan tristes.
Las autoridades competentes tienen en sus manos la oportunidad de demostrar que la justicia en la República Dominicana no tiene dos caras. Es hora de dejar claro que la vida de un joven prometedor, como Miguel Ángel, tiene un valor incalculable y que la negligencia al volante debe ser sancionada con todo el peso de la ley. Esperamos que la investigación concluya con la verdad, y que la familia Almánzar Mena encuentre la paz que tanto busca en medio de este ‘bochinche’ judicial, y que no quede ninguna sombra de duda sobre lo sucedido.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



