¡Klk, gente! Aquí estamos, como siempre, en el ojo del huracán informativo, y en esta ocasión, con una noticia que nos toca a todos: la `criminalidad` que mantiene a nuestro país en vilo. Recientemente, el Listín Diario y la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), dos pilares importantes de nuestra sociedad, se juntaron en un foro de peso para presentar un informe final con siete propuestas que buscan ponerle un freno a esta ‘vaina’ que nos tiene con los nervios de punta. No es secreto para nadie que la percepción de inseguridad ciudadana está en el tope, y ver a instituciones tan serias proponer soluciones integrales es de lo más chulo, dejando atrás la idea de que solo la mano dura resuelve los problemas.
Este informe no es cualquier cosa; se trata de una hoja de ruta bien pensada, fruto del análisis de 18 expertos y autoridades. Lo ‘bacano’ de este plan es que no se queda en la superficie, sino que se mete de lleno a buscar las raíces del problema, lo que los sociólogos llaman ‘causas estructurales’. De una vez, nos plantea que el ‘tigueraje’ no se combate solo con policías y cárceles, sino con un enfoque multifacético que abarca desde la reforma de nuestro sistema de justicia hasta la implementación de políticas sociales que brinden oportunidades de verdad, especialmente a la juventud que muchas veces se siente sin rumbo en esta media isla.
Una de las propuestas más cruciales es la de fortalecer el sistema de justicia para reducir la impunidad, que es un mal que nos ha afectado por años. Aquí, no se trata solo de meter a los infractores en prisión, sino de asegurar que las investigaciones del Ministerio Público sean de calidad, que haya sanciones efectivas y limitar el uso excesivo de la prisión preventiva. La transparencia para combatir la corrupción es otro eje central, porque ‘asegún’ muchos, la falta de confianza en nuestras instituciones alimenta el ciclo de la delincuencia y desmotiva a la gente a denunciar. Es una cuestión de que la ley se sienta para todos por igual, sin privilegios ni favoritismos.
El documento también subraya que la política social debe ser la espina dorsal de cualquier estrategia de seguridad. Estamos hablando de promover empleos dignos, mejorar los salarios –¡que eso es un tema de siempre!–, y meterle mano a la deserción escolar. Porque la verdad sea dicha, un joven con educación y un trabajo decente tiene un ‘viaje de’ menos probabilidades de caer en el vicio de la calle. Sumado a esto, se hace un llamado a fortalecer la prevención desde la niñez, con programas de educación emocional en las escuelas y apoyo a las familias vulnerables, buscando proteger a los más pequeños y a las mujeres de entornos precarios.
Transformar nuestro modelo de seguridad pública es otro punto ‘jevi’. La policía, según el informe, debe orientarse más a la prevención y la resolución de conflictos en la comunidad, no solo a la represión. Esto implica una mejor formación para los agentes, usar la tecnología para supervisar su trabajo y desarrollar estrategias para delitos nuevos, como el cibercrimen, que está creciendo sin piedad. Finalmente, el foro hace un llamado urgente a construir un pacto nacional por la seguridad. Esto no es un asunto de un solo sector; es una responsabilidad colectiva que involucra a toda la sociedad, dejando la ‘chercha’ y buscando una visión común que articule políticas económicas, sociales y de seguridad para abordar las causas estructurales de la violencia y reconstruir la confianza en el país.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




