La vaina se puso ‘jevi’ en las Finales de la NBA anoche, mi gente. Los Knicks de Nueva York se montaron en la guagua del ‘tigueraje’ y lograron una remontada que dejó a San Antonio con la boca abierta. De estar 29 puntos abajo, se levantaron como un ‘gallo’ fino para ganar 107-106 a los Spurs, poniéndose 3-1 en la serie y a un solo pasito de su primer campeonato desde 1973. Jalen Brunson y OG Anunoby fueron los ‘bacanos’ de la noche, con Anunoby metiendo el canasto ganador con 1.2 segundos en el reloj. La remontada fue épica, ¡un viaje de coraje!
Esta no fue cualquier ‘chercha’, señores. Es una de las remontadas más históricas en la historia de la NBA. Nunca antes un equipo había logrado volver de una desventaja tan grande (29 puntos) en un partido de Finales. El récord anterior era de 24 puntos, logrado por los Boston Celtics contra los Lakers en 2008. Y en playoffs en general, solo los Clippers lograron una mayor (31 puntos en 2019). Esta hazaña demuestra el corazón y la determinación de unos Knicks que, según la gente, están decididos a no rendirse, ¡ni que el diablo los coja!
Al principio, la ‘vaina’ pintaba fea, de lo más fea. Los jóvenes Spurs, con Victor Wembanyama luciendo ‘chulo’ y metiendo triples como si nada (11 de 16 al principio), se fueron al descanso con 27 puntos de ventaja. Era la mayor ventaja de un visitante en la primera mitad de unas Finales. Pero en la segunda mitad, la cosa cambió. Los ‘tigueres’ de Nueva York apretaron la defensa, y los Spurs se enfriaron, metiendo solo 3 de 17 desde el perímetro. El entrenador de los Spurs, Mitch Johnson, estaba ‘decepcionao’, como quien dice.
El Madison Square Garden, que en la primera mitad estaba como ‘apaga’o’, se prendió ‘de una vez’ cuando los Knicks empezaron a meter presión. Limitaron a los Spurs a solo 14 puntos en el tercer cuarto, con una racha de 13-0 que los metió de nuevo en el ‘coro’. La gente empezó a cantar ‘Don’t Stop Believin” a todo pulmón, y se sentía la energía del ‘pueblo’ que no se rinde. Estos Knicks ya habían borrado un déficit de 22 puntos contra Cleveland en las Finales de Conferencia, así que el ‘tigueraje’ de la remontada les corre por las venas.
Brunson fue un verdadero líder, clavando 36 puntos, y Anunoby, con sus 33, selló la victoria con ese canasto decisivo. Por el lado de los Spurs, Wembanyama metió 24 puntos y agarró 13 rebotes, pero su efectividad bajó ‘un viaje’. Los Knicks le jugaron duro, con faltas flagrantes de Mitchell Robinson y Jose Alvarado, mostrando que no se iban a dejar intimidar por la superestrella francesa. Esos dos tiros libres que Wembanyama falló al final, con San Antonio arriba por uno, seguro que le van a dar ‘dolor de cabeza’ por un tiempo.
Ahora, con la ‘guagua’ del momento de su lado y un 3-1 en la serie, los Knicks tienen tres chances para cerrar el campeonato. El quinto partido será este sábado en San Antonio, y los Spurs tienen que buscar la forma de parar la ‘fiesta’ de los Knicks y llevar la serie de vuelta a Nueva York. Será una ‘vaina’ interesante ver cómo reaccionan. ¿Podrán los Spurs reagruparse, o los Knicks darán el golpe final y traerán la copa a casa después de tantos años? ¡Klk con ese desenlace!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




