EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – La estratega de marca personal y marketing Judith Peña ha soltado una ‘vaina’ que tiene al sector salud en el ojo del huracán: el lanzamiento de los nuevos formatos de Marca Salud 360. Este programa, diseñado para profesionales de la medicina en República Dominicana y otros lares de habla hispana, viene a fortalecer el ‘tigueraje’ de los especialistas, dándoles las herramientas para echar pa’lante como se debe.
El objetivo de esta iniciativa, que está de lo más bien pensada, no es otro que consolidar la autoridad de estos profesionales, llevar su posicionamiento a otro nivel y, por supuesto, contribuir a que sus consultas crezcan de forma sostenible. Todo esto, señores, basado en estrategias de marca, negocio y comunicación que son éticas de principio a fin, nada de andar inventando.
Según la estratega Peña, esta propuesta surge como respuesta a una realidad que se ve ‘a cada rato’ en el ejercicio de la medicina: especialistas con una formación científica sólida, ‘de las que quitan el sombrero’, pero que a veces se encuentran sin las herramientas necesarias para transformar todo ese conocimiento en una marca profesional reconocida, una práctica médica que se sostenga y una relación de confianza duradera con sus pacientes. Es como tener la gasolina y el motor, pero no saber cómo arrancar el ‘carro’.
Ella misma destacó que, aunque el norte es acelerar el crecimiento profesional de los especialistas, el programa se desarrolla con un enfoque metódico y estratégico, poniendo en el centro la ética médica y el compromiso con el bienestar de la gente. Aquí no hay ‘chercha’ ni atajos; todo es con profesionalismo y con la mira puesta en el bien común.
Marca Salud 360 se cimenta en tres pilares fundamentales que complementan la práctica clínica de los doctores, o sea, lo que ya hacen a diario. Primero, una estrategia de marketing ético para atraer y fidelizar pacientes, que no es lo mismo que ‘vender humo’. Segundo, una estructura de negocio que permita que la consulta crezca de forma ordenada y rentable. Y tercero, una estrategia de comunicación pública para posicionar al especialista como una voz confiable, especialmente en estos tiempos donde ‘un viaje de’ información médica sin respaldo anda rodando por ahí.
Esta metodología, según la experta, es la respuesta al desafío que enfrentan muchos profesionales que, aunque ejercen con una excelencia clínica que no se discute, necesitan un ’empujón’ estratégico para fortalecer su desarrollo, ampliar su alcance y construir una práctica sostenible que dure ‘un tiempo largo’. Es un acompañamiento para los que ya son buenos, para que sean aún mejores y más visibles.
Como parte de esta nueva etapa que pinta ‘jevi’, Judith Peña también presentó una incubadora de negocios digitales, específicamente diseñada para médicos especialistas latinoamericanos que se encuentran en Estados Unidos. Estos profesionales, a menudo detenidos por los complicados procesos de revalidación de sus credenciales, ahora tienen una oportunidad ‘chula’ para seguir adelante.
La propuesta les permitirá transformar su vasta experiencia y conocimientos en modelos de negocio digitales sostenibles. ¿Cómo? A través de mentorías, consultorías especializadas y productos educativos, que, ‘lo más bacano’ de todo, son actividades que no requieren licencia para ejercer la medicina en el territorio estadounidense. Es una vía para no quedarse ‘con los brazos cruzados’.
“Hay cientos de especialistas con años de estudio que hoy están detenidos por un trámite. Nuestro programa les da un camino inmediato para servir con su conocimiento y generar ingresos, sin depender de la revalidación para empezar”, afirmó la misma Judith Peña, dejando claro que esta es una oportunidad ‘de una vez’ para muchos. Es una solución práctica para un problema que afecta a ‘un viaje de’ compatriotas.
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