¡Atención, mi gente! La leptospirosis sigue haciendo de las suyas en nuestra media isla, y la vaina no es de relajo. Según el más reciente boletín epidemiológico de Salud Pública, ya son 14 los compatriotas que han perdido la vida por esta enfermedad en lo que va de año, dejando un acumulado de 179 casos confirmados. Esto es para cogerlo con seriedad, porque la leptospirosis es un mal que, si no se le pone ojo de una vez, puede complicarse un viaje.
La situación se pone más tensa con el tema de las lluvias y las inundaciones que nos caen cada dos por tres. Es un secreto a voces que nuestras ciudades, y más en los barrios, tienen sus desafíos con el drenaje. Esa agua estancada que se forma después de un buen aguacero se convierte en el caldo de cultivo perfecto para la bacteria Leptospira, la cual se transmite por el contacto con la orina de animales infectados, principalmente roedores. Por eso es vital andar con cien ojos si uno tiene que andar por charcos o zonas donde el agua no corre.
Los síntomas de esta enfermedad a veces se confunden con una gripe fuerte, y ahí es donde está el truco. Fiebre alta, un dolor de cabeza que te parte, escalofríos, los músculos que te duelen hasta el alma, y a veces hasta los ojos se te ponen rojos. Esos son los llamados de atención para que uno no se quede en casa ‘aguantando el golpe’, sino que arranque para el médico de una vez. La detección temprana es la clave para que la cosa no se ponga fea y se pueda aplicar el tratamiento adecuado.
Desde el Ministerio de Salud Pública están con el ojo avizor, reforzando la vigilancia epidemiológica y la búsqueda activa de casos febriles. Pero la verdad es que la prevención empieza en casa, en nuestro propio patio. Mantener el entorno limpio, evitar que se acumule basura que atraiga roedores y deshacerse de cualquier recipiente que pueda acumular agua estancada son pasos sencillos, pero efectivos, para protegernos y proteger a los nuestros. Es un trabajo de todos para que esta enfermedad no siga haciendo estragos en nuestra población.
La lucha contra la leptospirosis es una tarea constante, especialmente en un país como el nuestro, donde el clima tropical y los retos de infraestructura urbana nos ponen a prueba. Recordar que las ratas son uno de los principales vectores y que sus desechos pueden contaminar no solo el agua, sino también los alimentos, es fundamental. Así que, a tapar bien la comida, a mantener los depósitos de agua limpios y a ser vigilantes con los más pequeños, que son los más vulnerables en estas circunstancias. No podemos darle chance a esta ‘vaina’ de que nos siga afectando.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




