La República Dominicana demostró una vez más su capacidad organizativa y su compromiso con el bienestar, al asegurar una cobertura médica de primera durante los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026. Según el Servicio Nacional de Salud (SNS), la red pública atendió a 276 participantes, entre atletas, técnicos y oficiales, con un costo superior a los RD$10 millones asumidos íntegramente por el Estado. Este despliegue de ‘Salud Pública’ no fue poca cosa, y los resultados hablan por sí solos de un trabajo impecable.
Desde antes del pitazo inicial, el SNS se puso las pilas, preparando un esquema con más de 40 hospitales listos para cualquier eventualidad. Los Juegos, celebrados del 24 de julio al 8 de agosto, vieron cómo las lesiones traumáticas deportivas acaparaban la mayoría de las atenciones, constituyendo el 90 % de los casos en los centros principales. Esto resalta la importancia de una infraestructura sanitaria robusta cuando se trata de eventos de alto rendimiento donde el ‘tigueraje’ físico está al máximo.
El Hospital General Clínico y Quirúrgico Dr. José Joaquín Puello, parte de la Ciudad Sanitaria Luis Eduardo Aybar, se llevó la mayor parte de la acción, recibiendo a 154 personas. Otros centros como el Hospital Ciudad Juan Bosch también fueron clave, atendiendo a ocho atletas, y en un caso de mayor complejidad, un paciente fue trasladado por vía aérea al Hospital Universitario Docente Traumatológico Dr. Ney Arias Lora. Esto demuestra la capilaridad y la capacidad de respuesta del sistema de salud dominicano.
Pero no todo fue golpes y torceduras; la salud oral también tuvo su momento de gloria. Una Unidad Móvil Odontológica se instaló en la mismísima Villa Centroamericana, atendiendo a 91 pacientes y realizando un ‘viaje’ de 637 procedimientos. Desde limpiezas hasta cirugías dentales, se cubrió un amplio espectro, asegurando que la sonrisa de los deportistas estuviera tan ‘jevi’ como su desempeño en la cancha o la pista.
La cobertura no se limitó a la capital. En la región Norte, se brindó atención a 22 personas, distribuidas entre los hospitales José María Cabral y Báez y Provincial Bella Vista en Santiago, el Ricardo Limardo en Puerto Plata, y el Toribio Bencosme en Espaillat. Aunque en estas zonas el 68.2 % de las consultas fueron por lesiones, el restante 31.8 % correspondió a otras condiciones médicas, mostrando un abordaje integral sin importar dónde estuvieran los atletas.
Además de la atención primaria y especializada, los participantes tuvieron acceso a diagnósticos de alta gama como análisis de laboratorio, radiografías, sonografías, tomografías y resonancias magnéticas, ‘asegún’ la necesidad de cada caso. Según indicó el director del SNS, Julio Landrón, todas estas atenciones fueron gratuitas. Sin embargo, el organismo no desglosó el monto de más de RD$10 millones por hospital o tipo de procedimiento, un dato que siempre sería interesante para la transparencia.
En resumen, la gestión médica de los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2026 fue un ‘coro’ que salió redondo, demostrando la preparación y la capacidad del sistema de salud dominicano para enfrentar eventos de esta magnitud. Los participantes recibieron una atención de calidad, consolidando la imagen del país como un anfitrión confiable y preocupado por el bienestar de todos. ¡Fue una verdadera demostración de que cuando nos proponemos algo, lo hacemos bien, mi gente!
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




