¡La situación está bien ‘complicá’, mi gente! Los que asisten y laboran en las oficinas del Servicio Nacional de Salud (SNS), ubicadas estratégicamente en la calle Pepillo Salcedo esquina 43, justo alante del Estadio Quisqueya en el Ensanche La Fe, han levantado un grito al cielo. Y no es para menos, porque el edificio que alberga este Servicio Vital, clave para la gestión de nuestra salud pública, está dando pena con unas condiciones estructurales que, la verdad, son un verdadero desastre. Hablamos de filtraciones que no cesan ni cuando el sol está ‘rajando’, un ‘relajo’ que pone en entredicho la seguridad y la dignidad de todos los que por ahí transitan a diario.
Cuando uno se para frente a ese inmueble, desde afuera la cosa ya se ve ‘media fea’, lo que de una vez te hace pensar: ¿y cómo será por dentro? Pues, según los testimonios que nos han llegado, es peor de lo que uno se imagina. Al entrar, es como si la edificación estuviera llorando, con pedazos de techo desprendiéndose en los pasillos y oficinas, dejando las varillas peladas y expuestas. ¡Eso es un peligro de ‘verdad’! El ‘tigueraje’ que trabaja ahí y los usuarios que buscan asistencia se encuentran con un panorama que grita vulnerabilidad por todos lados, un escenario que no es digno de una institución tan importante para el pueblo dominicano.
Los problemas de humedad son tan severos que, aseguraron los denunciantes, se forman lagunas interiores. Es más, es una vaina del día a día ver cubetas y más cubetas regadas por todas partes, como si fuera una decoración, recogiendo el agua que no para de caer. Lo más chulo y a la vez preocupante es que las goteras siguen activas hasta tres días después de que las lluvias han parado. El agua corre por las paredes, dañando mobiliario, equipos y hasta los documentos importantes. ¡Es un ‘sancocho’ de agua que ni te cuento!
El personal, que es quien sufre este ‘chaparrón’ a diario, dice que los departamentos internos están aún más críticos que las áreas comunes. Imagínate tú, si lo de afuera y los pasillos está así, ¿cómo estarán las oficinas donde se gestionan cosas tan serias? Esto no es solo un tema de estética o comodidad, es una cuestión de salud ocupacional y de la calidad del servicio que se le puede brindar a la gente en un ambiente así. Una infraestructura en esas condiciones no solo afecta el ánimo de los empleados, sino que también mella la eficiencia y la imagen de una institución que debería ser un orgullo.
Por eso, el llamado a las autoridades es urgente y claro: hay que meterle mano a esto ‘de una vez’. No se puede esperar más. Una evaluación técnica ya y que se le dé la ‘seriedad’ que esto amerita, para que se repare esa infraestructura ‘cuanto antes’. Es nuestra responsabilidad exigir un entorno seguro y digno para quienes nos sirven y para quienes necesitamos de esos servicios. Esto no es un ‘coro’ ni un asunto para tomar a la ligera; es la base para asegurar que el SNS funcione ‘de lo más bien’ y cumpla con su misión para con la patria. ¡A ponerse las pilas!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




