La Oficina Central Nacional (OCN) INTERPOL Santo Domingo, que está bajo el paraguas de nuestra Policía Nacional, ha vuelto a demostrar que no está de chercha con el narcotráfico internacional. Recientemente, se metió en un lío al capo italiano Loris Di Castri, de 53 años, requerido por las autoridades de su país por su supuesta vinculación con la asociación delictiva y el tráfico ilícito de drogas. Lo agarraron de una vez en la calle Rojas Alou, aquí mismito en el Distrito Nacional, poniendo fin a una búsqueda que llevaba su tiempo y que lo mantenía en la mira de la justicia global.
Esta detención no es una vaina cualquiera, sino el resultado de un trabajazo coordinado entre la OCN INTERPOL Italia y la de aquí, evidenciando una comunicación fluida y efectiva. Hablamos de un esfuerzo que forma parte de las iniciativas del proyecto PACCTO 2.0, una vaina jevi financiada por la Unión Europea que busca fortalecer la lucha contra el crimen organizado en América Latina y el Caribe. Este tipo de cooperación internacional es fundamental para que los que se creen muy bacanos escapando de la justicia, se den su paquete y terminen respondiendo por sus fechorías, sin importar dónde se escondan.
La base legal para este arresto viene de una resolución de la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia, emitida el 23 de febrero de 2026, que ordenó su detención con fines de extradición. Di Castri estaba en la mira con una Notificación Roja de INTERPOL (No. A10969/10-2019) desde octubre de 2019, lo que significa que era un tipo muy buscado a nivel global. El proceso de extradición es un tema serio, donde los jueces evalúan cada detalle para asegurar que todo se haga bajo la ley, garantizando la debida protección de los derechos del acusado, a la vez que se cumple con la justicia internacional.
La República Dominicana, por su ubicación geográfica estratégica en el Caribe, lamentablemente se ha convertido en un punto clave para el tránsito de sustancias ilícitas y, por ende, en un refugio potencial para delincuentes internacionales que buscan “perderse” del mapa. Sin embargo, casos como el de Loris Di Castri demuestran que nuestro país no es un destino seguro para el tigueraje de cuello blanco ni para el crimen organizado, y que las autoridades dominicanas están claras con su compromiso de combatir estas actividades ilícitas a cualquier costo, trabajando de la mano con la comunidad internacional.
Este arresto reitera el mensaje contundente de que la Policía Nacional está en pie de guerra contra el crimen organizado, fortaleciendo sus lazos con organismos internacionales para no dejar cabeza suelta. La cooperación entre países para perseguir a los prófugos de la justicia es una prioridad para mantener la seguridad ciudadana y la estabilidad regional. No importa dónde se escondan, al final, la justicia, aunque a veces se tome su tiempo, llega, y los delincuentes terminan cayendo. Es un paso más para sacar la funda a la delincuencia y demostrar que aquí no se juega con la ley.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




