¡Atención, mi gente! El presidente Luis Abinader soltó un mensaje claro y conciso para todo el que anda en la calle regresando del asueto de Semana Santa: hay que meterle la máxima prudencia a ese camino. La vaina no es un juego, y las autoridades están ahí para orientar. Es vital respetar las normas de tránsito y coger los consejos de los organismos de socorro para que el regreso a casa sea tranquilo y sin líos. Porque al final del día, lo más importante es que cada dominicano llegue sano y salvo con su gente.
No es un secreto para nadie que la Semana Santa, con todo y su gozadera, siempre trae consigo un viaje de situaciones lamentables en las carreteras si no se le pone atención. Año tras año, el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) presenta cifras que nos ponen a reflexionar. El llamado del presidente, desde su cuenta de Twitter, no es solo una recomendación; es un recordatorio urgente de que la vida vale más que cualquier prisa. Hay que manejar con calma, sin estar inventando, y siempre al pie de la letra con los límites de velocidad, klk.
El mandatario enfatizó con mucha razón que cuidar la vida es un compromiso de todos, no solo de los que andan en las guaguas y carros. Este ‘tigueraje’ de la precaución colectiva es lo que nos hace falta. Desde el que va al volante, el que cruza la calle, hasta los que están en casa esperando; todos tenemos un rol en este bacano esfuerzo. La protección de nuestros seres queridos es la prioridad número uno, y asegún se comporten los conductores, así mismo tendremos un retorno chulo y sin mayores problemas. Si cada quien pone de su parte, estamos de lo más bien.
Más allá del mensaje presidencial, es importante recordar el andamiaje que el gobierno, a través de instituciones como la DIGESETT, el Ministerio de Obras Públicas y el mismo COE, despliega cada año. Estos operativos buscan precisamente garantizar la seguridad vial y atender cualquier emergencia de una vez. La presencia en las carreteras, los puntos de asistencia y las campañas de concienciación son una muestra del compromiso, pero sin la cooperación ciudadana, el esfuerzo se queda cojo. Es una sinergia que debe darse entre pueblo y gobierno, ¿me entiende?
La Semana Mayor es un tiempo de tradición y descanso para el dominicano, un momento para el coro en la playa o en el río, para la chercha en el campo con la familia. Pero esa relajación no puede traducirse en descuido al momento de regresar. El llamado a la ‘máxima prudencia’ resuena con la necesidad de balancear el disfrute con la responsabilidad. Así que, antes de darle la goma al acelerador, piensen en la gente que los espera y háganlo con la cabeza fría. Que esta Semana Santa se recuerde por el disfrute y por un retorno seguro para todos los dominicanos.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




