¡KlK, mi gente! Si creías que los números de OpenAI ya estaban en la estratósfera por lo mal que sonaban, ¡prepárate para esta ‘vaina’! Asegún un reporte filtrado por el analista Ed Zitron, el 2025 para la gigante de la Inteligencia Artificial fue un ‘palo’ de pérdidas, superando con creces los 5 mil millones de dólares del 2024 hasta llegar a la colosal cifra de 38.5 mil millones de dólares. A primera vista, esto parece un desastre, pero en el mundo del ‘tigueraje’ financiero de las Big Tech, no todo es lo que parece. La historia de OpenAI es un verdadero drama con giros inesperados, mostrando que a veces para ‘echar pa’lante’, hay que apretar un poco los dientes y coger cabeza.
La verdad detrás de este agujero financiero no es que el negocio operativo esté de lo más mal. Gran parte de esta ‘vaina’ se debe a una movida estratégica que OpenAI ejecutó: la transición de ser una entidad sin ánimo de lucro a una corporación comercial tradicional. Esta metamorfosis, aunque necesaria para su ambición de salir a bolsa, generó una pérdida contable de 41.550 millones de dólares. ¿Por qué? Pues por la reevaluación del valor de los intereses convertibles y las opciones de compra de acciones que ya tenía pactadas con sus socios e inversionistas, ¡un verdadero enredo de números que solo los ‘bacanos’ de las finanzas entienden bien!
Lo ‘chulo’ del asunto es que esta pérdida, que a cualquiera le daría un ataque, es precisamente un indicador de que OpenAI ahora vale mucho más. Cuando una empresa sin fines de lucro se convierte en una con fines de lucro, la normativa fiscal estadounidense exige que se actualicen todas esas ‘promesas’ contables a su valor justo de mercado. Esto significa que el papelito que antes no valía tanto, ahora es un tesoro, y esa actualización es lo que se registra como una pérdida técnica, ¡un truco de magia financiera para los que están ‘cogiendo cabeza’!
Si descontamos esa pérdida ‘técnica’ y algunos créditos fiscales, la pérdida operativa ‘real’ de OpenAI se queda en una cifra mucho más manejable, por debajo de los 8 mil millones de dólares. Aunque sigue siendo un monto considerable, porque en 2024 se dejaron 5.080 millones, esta perspectiva cambia por completo el panorama. Lejos de ser una empresa en caída, están consolidando su posición en el mercado, haciendo un ‘coro’ de inversiones y desarrollo que promete un futuro ‘jevi’ en la industria.
A pesar de estos números que asustarían a cualquier inversor, el ‘tigueraje’ de Wall Street sigue apostando fuerte por OpenAI. Hace unos meses, la compañía levantó una ronda de inversión ¡de 122 mil millones de dólares!, lo que la catapultó a una valoración de 852 mil millones de dólares. Esto es una prueba irrefutable de la fe que tienen en el potencial transformador de la Inteligencia Artificial y en la visión a largo plazo de la compañía, demostrando que no siempre los números rojos significan que el barco se está hundiendo.
Pero mientras OpenAI maneja sus altas y bajas, hay un gigante que está ‘dando la para’ de una manera impresionante: Microsoft. En 2025, OpenAI le pagó a los de Redmond ¡un viaje de 17.200 millones de dólares! Esto fue por usar la infraestructura en la nube de Azure, demostrando que en esta carrera por la IA, el que provee la gasolina también está rompiendo la banca. Mientras tanto, lo que Microsoft pagó a OpenAI por licencias fue un monto irrisorio de apenas 303 millones de dólares, ¡una diferencia abismal!
Lo que sí está ‘rompiendo’ récords son los ingresos de OpenAI. Cerraron el 2025 con 13.070 millones de dólares, casi triplicando lo del año anterior que fue de 3.700 millones. Pero la ‘vaina’ más bacana es la evolución de sus ingresos anualizados (ARR), que proyecta lo que esperan ingresar al final del año. Pasaron de un ritmo de mil millones de dólares por trimestre a facturar ¡más de 2 mil millones al mes! Eso sí es ‘coger los chelitos’ y ponerlos a trabajar de verdad.
Sin embargo, la estrategia de OpenAI de ofrecer ChatGPT gratis al usuario final le ha salido cara, como dicen por ahí, ‘lo que es gratis, sale caro’. Mantener a millones de personas usando la IA sin costo tiene un impacto brutal en los gastos operativos. Esto contrasta con el ‘tumbao’ de Anthropic, su principal competidor, que se enfocó desde el principio en los usuarios empresariales que sí pagan. Ese enfoque les ha permitido lograr lo que parecía imposible en este nicho: ¡ganar dinero con la IA! Demostrando que a veces, un modelo de negocio más restrictivo puede ser la clave del éxito.
Ahora, la pregunta del millón es sobre la salida a bolsa. OpenAI ya envió la documentación confidencial a la SEC para iniciar el proceso. Pero ojo, que Anthropic no se ha quedado atrás y también está moviendo sus piezas. Si el ‘tigueraje’ de Dario Amodei se les adelanta en Wall Street, sería otro ‘golpe bajo’ reputacional justo cuando OpenAI está con los números bajo el microscopio. ¡La carrera por ver quién llega primero a la bolsa está que arde!
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).


