¡Klk, mi gente! Aquí estamos una vez más desmenuzando las noticias que nos impactan el bolsillo, y esta ‘vaina’ de la economía venezolana siempre nos tiene con el ojo puesto. La reciente licencia 57 que soltó la OFAC ha puesto a correr a to’ el mundo, porque asegún el economista Aarón Olmos, se espera que el precio del USDT en Venezuela le baje la guardia y la brecha que tiene con el dólar oficial del BCV se achique de una vez. Esta flexibilización de sanciones podría traer un respiro, pero como todo aquí, hay que ver el detalle y no soltar el guante tan rápido.
Históricamente, la economía venezolana ha sido un campo de batalla contra la hiperinflación, y en medio de esa chercha, las criptomonedas, especialmente el USDT, se convirtieron en un salvavidas para muchísima gente que buscaba resguardar su dinero y enviar remesas sin tanto papeleo ni el tigueraje de la banca tradicional. Este escenario, donde la dolarización de facto coexiste con una moneda nacional pulverizada, ha hecho que el mercado cripto sea una alternativa bacana, casi un refugio seguro para el dominicano que vive allá o el mismo venezolano.
Olmos nos hace un llamado de atención, recordando que la estabilidad de esta brecha cambiaria más bajita no está garantizada y depende de cosas más grandes que nosotros. Él compara la situación con lo que vimos en el primer trimestre, cuando el dólar oficial del BCV subió más de un 50%, causando un efecto rebote que nos hizo sudar la gota gorda. El problema no es solo la brecha actual del 30% entre el dólar del BCV y el USDT, sino la fragilidad de esta licencia que, según él, está más atada a los cronogramas políticos de afuera que a la realidad económica del país. Es un alivio, sí, pero revocable, y eso es una espada de Damocles constante.
Lo más chulo de todo es que, a pesar de las movidas de la OFAC, el venezolano ya tiene un dominio del USDT que no hay quien se lo quite. El ‘tigueraje’ ha aprendido a usarlo para sus transacciones diarias, para sus remesas, y para protegerse. Asegún Olmos, es un nivel de madurez en el uso minorista que no tiene vuelta atrás. Aunque las corporaciones grandes quizás se tiren de cabeza a la banca tradicional por la facilidad contable, la infraestructura digital de las criptomonedas ofrece ventajas de costo y rapidez que la banca convencional todavía no ha podido igualar, eso está de lo más bien dicho. La realidad es que, mientras no haya claridad en los canales bancarios de siempre, las criptos seguirán siendo la alternativa preferida por un viaje de gente.
Además de Olmos, el economista Asdrúbal Oliveros también ve con buenos ojos esta flexibilización, considerándola un paso fundamental para la salud macroeconómica de Venezuela. El país cerró marzo con una inflación anual del 650%, un número que es una barbaridad y que exige soluciones urgentes. Para Oliveros, lo más grave no es tanto la tasa de devaluación, sino esa brecha cambiaria que trae un desorden enorme. Si la licencia 57 se materializa como se espera, podríamos ver una reducción en ese diferencial, lo que daría un respiro a la economía y, por supuesto, a los bolsillos de la gente. Pero, como ya sabemos, la sostenibilidad de esta mejora depende de que el tutelaje geopolítico no le ponga la zancadilla a esta ‘vaina’.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




