En el corazón de Higüey, esa ciudad que se jacta de su desarrollo turístico y cercanía a ‘Punta Cana’, existe un ‘barrio’ donde el progreso parece no haber echado raíces. Hablamos de Villa Cerro, específicamente de la ‘vaina’ que es la Calle La Palma. Sus residentes, gente trabajadora y de buen corazón, están que no aguantan más el olvido de las autoridades. No es solo que falta el asfalto; es que ni aceras ni contenes se ven por ningún lado, haciendo de esta vía principal un verdadero dolor de cabeza, un ‘calvario’ para quienes por ahí transitan a diario.
Asegún cuentan los vecinos, la situación se pone ‘bacana’ de lo mala que es, sin importar el clima. Cuando llueve, la Calle La Palma se convierte en una laguna de lodo que ni ‘guagua’ vieja se atreve a cruzar sin riesgo de quedarse ‘jala’. Y cuando el sol ‘pica’, que es la mayoría del tiempo, el polvo que levantan los vehículos es ‘un viaje de’ grande, obligando a la gente a vivir con sus casas cerradas para no enfermarse. Esto no es solo una incomodidad; es un problema serio de salud pública, afectando sobre todo a los niños y envejecientes con afecciones respiratorias.
Los comunitarios se sienten burlados con el ‘tigueraje’ de las promesas. Dicen que cada vez que hay una campaña o una visita oficial, les prometen que van a resolver ese ‘problemón’ de la Calle La Palma, pero la verdad es que todo se queda en el aire, en meros compromisos verbales. La alcaldía y las instancias gubernamentales tienen la responsabilidad de garantizar una infraestructura digna para todos los ciudadanos, no solo para los sectores ‘chulos’. Es una cuestión de derecho y de calidad de vida que no puede seguirse pasando por alto.
La falta de intervención no solo afecta el tránsito y la salud, sino que también devalúa las propiedades de la zona y dificulta el acceso a servicios básicos y de emergencia. ¿Cómo llega una ambulancia o los bomberos a una calle que es un ‘lodazal’ o una ‘nube de polvo’? Es una realidad cruda que muchos dominicanos, lamentablemente, viven en distintos puntos del país, donde la inversión en infraestructura básica para los ‘barrios’ más humildes siempre parece quedar en segundo plano frente a proyectos de mayor envergadura.
Los ‘higueyanos’ de Villa Cerro no piden lujos, solo lo mínimo para vivir con dignidad. Un asfaltado decente, aceras para caminar seguros y contenes para que el agua no se estanque, esa es la ‘vaina’ que necesitan. Hacen un llamado a las autoridades para que de una vez y por todas, incluyan a la Calle La Palma en los planes de desarrollo. Es hora de dejar la ‘chercha’ y actuar con seriedad, demostrando que la gestión municipal y gubernamental está de lo más bien y vela por el bienestar de todos, no solo de algunos.
Este caso es un reflejo de muchas comunidades que, pese a su cercanía con el progreso, siguen a la espera de ser vistas y escuchadas. La resiliencia de estos vecinos de Villa Cerro es admirable, pero la paciencia tiene un límite. Es fundamental que la voz del pueblo no se quede en el vacío y que las acciones hablen más fuerte que las promesas vacías. Un ‘barrio’ con infraestructura básica es un ‘barrio’ que contribuye al desarrollo de toda la nación, es lo más ‘jevi’.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




