Francia y Gran Bretaña, con un ‘coro jevi’ de más de treinta países, están liderando una cumbre en París para asegurar la vaina del Estrecho de Ormuz. La idea es garantizar la seguridad marítima una vez se concrete el cese el fuego entre Estados Unidos e Irán, que ahora mismo está ‘medio chueco’. Este es un movimiento bacano de Europa, demostrando que están activos en la escena global, intentando ponerle un pare a cualquier desorden que se arme en esa zona tan delicada. La principal ‘preocupación’ es la seguridad en el Estrecho de Ormuz, un pasillo vital para el comercio mundial, especialmente el petróleo.
Para que ustedes entiendan la magnitud de esta situación, el Estrecho de Ormuz es como la aorta del comercio petrolero mundial. Por ahí pasa cerca de una quinta parte de todo el petróleo que se consume en el planeta. Cualquier interrupción en este estrecho, y estamos hablando de una ‘vaina’ que puede disparar los precios de la gasolina de una vez y afectar la economía global, incluyendo la de nuestro patio. Por eso, que el presidente francés Emmanuel Macron y el primer ministro británico Keir Starmer, junto con otros líderes como el canciller alemán Friedrich Merz y la primera ministra italiana Giorgia Meloni, se reúnan, no es ‘cualquier cosa’; es una señal clara de que la comunidad internacional está pendiente a que no se vaya a prender el rancho en ese punto tan crítico para la seguridad en el Estrecho de Ormuz.
Lo curioso aquí es que Estados Unidos no va a participar directamente en esta misión ni en la conferencia, lo que le da un ‘aire’ diferente a esta iniciativa. Esto sugiere que Europa busca consolidar su propia capacidad diplomática y de seguridad en una región donde tradicionalmente Washington ha tenido un rol protagónico. La ausencia estadounidense obliga a Francia y Gran Bretaña a tomar las riendas, buscando una solución que sea percibida como más neutral por todas las partes, especialmente por Irán. Es un esfuerzo para manejar la situación sin la sombra de la confrontación directa que a veces se percibe con la presencia de Washington, intentando un acercamiento más conciliador, ‘jevi’ pero firme.
París ha sido bastante claro: esta misión, que describen como ‘estrictamente defensiva’, solo podrá echar a andar si hay un cese efectivo de las hostilidades. Estamos hablando de que Irán debe comprometerse a no disparar contra ningún barco que transite, y Estados Unidos, por su lado, debe prometer no bloquear la entrada o salida de embarcaciones. Sin estos compromisos firmes, la ‘vaina’ no va para ningún lado. Es como si dijéramos, ‘klk, si no hay paz, no hay misión’, porque la idea es pacificar, no echar más leña al fuego. Cada país que participe lo hará ‘según sus medios’, lo que significa que la contribución será variada y adaptada a las capacidades de cada uno, demostrando un compromiso regional y global.
Francia ya ha dejado saber que tiene un ‘viaje de’ recursos en la región, incluyendo un portaaviones, una decena de buques y medio centenar de aviones, lo que le da un peso considerable a su propuesta. Alemania, por su lado, podría aportar en labores de desminado o reconocimiento marítimo de largo alcance, demostrando una diversificación en las capacidades de los aliados europeos. La conferencia de París es solo el inicio, ya que la próxima semana está pautada una ‘cumbre internacional’ en Londres para darle seguimiento a este mismo tema. Esto muestra la seriedad con la que se están tomando la estabilidad de esa zona, que, al final del día, nos impacta a todos. Es un ‘coro’ que busca la paz y la estabilidad global, para que no se forme un ‘sancocho’ innecesario que a nadie le conviene.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



