¡Tremendo lío se ha armado en los alrededores de Blue Mall, esa zona que siempre está que pica y se extiende con el tráfico! Una ciudadana, que parece que no se deja coger de pendeja, ha levantado la voz para denunciar una vaina bien turbia que involucra a la Digesett y a un particular, según ella, metidos en un supuesto negocio con las grúas Digesett. Asegún la dama, al estacionarse un segundito para resolver un papelito, un tipo que anda por ahí como ‘búho de esquina’ se le acercó con el bate en la mano, pidiéndole las llaves de su vehículo para “salvarlo” de la grúa. ¡Un descaro!
La mujer, con su inteligencia bien puesta, se negó a entregar las llaves, ¿y quién no? ¡Ni que fuera uno a dejarle el carro a cualquier cherchero! Pero la sorpresa vino cuando al salir, ¡zas!, su camioneta ya no estaba. Lo más bacano del caso es que, según ella, otros vehículos en la misma situación de estacionamiento irregular ¡estaban ahí mismitos, campantes y sonantes! El tipo, con todo el descaro del mundo, le dijo que ahora le salía la gracia en seis mil pesos por no haberle hecho caso. ¡Ay, mi madre! Esto huele a un ‘tigueraje’ bien montao, con tintes de extorsión y favoritismo.
Este tipo de guisos no es nuevo en nuestro patio, especialmente en zonas tan concurridas y con escasez de parqueos como el entorno de Blue Mall. Es un secreto a voces que por esos lares siempre hay ‘buscones’ y ‘facilitadores’ que prometen resolverte la vida a cambio de un chelito. La situación del parqueo en Santo Domingo es un problema de larga data, donde la falta de espacios adecuados y la viveza de algunos crean el caldo de cultivo perfecto para estas ‘organizaciones’ informales que, alegadamente, se conectan con las autoridades.
La gente ya está harta de sentirse vulnerable y de que la ley, o lo que ellos llaman ley, se aplique de forma tan selectiva. ¿Cómo es posible que un particular tenga tanta autoridad para decidir qué carro se va y cuál se queda? Esto no solo socava la credibilidad de la Digesett y del Intrant, sino que también genera un ambiente de desconfianza total entre la ciudadanía. Es un golpe bajo a la transparencia y a la justicia que tanto anhelamos los dominicanos. ¡La gente quiere equidad, no que le pongan la mano por ser el ‘pendejo’ de turno!
Las autoridades competentes, léase el Intrant y la Digesett, tienen el deber de meterse de lleno en esta vaina, y de una vez por todas, aclarar quién es ese señor, bajo qué facultad opera, y por qué se dan estas anomalías. Es hora de limpiar el patio y establecer un protocolo claro y transparente para el manejo de los parqueos y el remolque de vehículos. La ciudadanía se merece un sistema de tránsito y transporte que funcione para todos, no para el bolsillo de unos pocos. ¡No podemos seguir con este relajo!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



