Asegún los últimos chismecitos del mundo tech, un matemático israelí, Gil Kalai, ha soltado una ‘vaina’ que ha puesto a medio ‘tigueraje’ de la industria cripto a pensar. Resulta que el hombre sostiene que las computadoras cuánticas, esas que prometen revolucionar todo, ¡nunca van a poder romper la Criptografía Cuántica actual! Esto no es poca cosa, mi gente, porque se había regado un viaje de que la cuántica le iba a dar un ‘palo’ a la seguridad digital. Pero Kalai, ¡se tiró un jonrón con bases llenas!
Asegún Eli Ben-Sasson, CEO de StarkWare, quien compartió la opinión de Kalai, el problema principal es el ‘ruido’. Imagínate un cúbit —que es la unidad de cómputo cuántico— como un castillo de naipes bien frágil. Una brisita, un cambio de temperatura, o hasta una señal electromagnética ¡y pum!, se cae y te da un resultado incorrecto. La ‘chercha’ es que, mientras más cúbits le metes al sistema para hacerlo más potente, más ruido genera la propia máquina. O sea, la vaina se sacude sola, y ese ruido no es un error cualquiera que se pueda corregir de una vez.
Aquí es donde la cosa se pone más interesante. Kalai dice que este ruido no es aleatorio, sino que está correlacionado directamente con el propio cómputo. Es decir, a mayor complejidad y más cúbits, más ruido, y un ruido de los malos, de los que te arruinan el cálculo por completo. Las técnicas de corrección de errores cuánticos intentan estabilizar estos cúbits, como si se ‘vigilaran’ entre sí, pero si la propia máquina es el problema, ‘asegún’ Kalai, esa solución sería ineficaz a gran escala. Esto implica que sistemas clave como RSA (el que usan los bancos), las curvas elípticas de Bitcoin y Ethereum, y hasta los SNARKs, estarían ‘de lo más bien’.
Pero, como en todo buen ‘coro’ dominicano, siempre hay quien lleva la contraria. Recientemente, la empresa Quantinuum ha sacado unos estudios que le dan ‘agua de coco’ a la teoría de Kalai. Demostraron que la corrección de errores cuánticos ya cruzó el ‘break-even’, o sea, que proteger los cúbits ¡sí mejora el resultado! Y no solo eso, lograron extraer 48 cúbits lógicos de solo 98 físicos, una proporción mucho mejor de lo que se estimaba. Eso sí que es un avance ‘jevi’ y le pone más sazón a este debate.
La comunidad cripto también está dividida en cuanto a cuándo la cuántica podría representar una amenaza. Justin Drake, de Ethereum, subió su pronóstico de quiebre criptográfico del 1% al 50% para 2032. Vitalik Buterin, el cofundador de Ethereum, piensa que para 2028 ya podría comprometerse ECDSA, el sistema de firmas de Bitcoin y Ethereum. Otros ‘tigueres’ como Google, Cloudflare y Grayscale, le han puesto fecha al 2029 para sus migraciones postcuánticas. Pero, por otro lado, Adam Back y Samson Mow, dos figuras importantes, dicen que la amenaza está ‘lejos, pero lejos’ de entre 10 a 20 años. ¡Un viaje de opiniones que te vuelven loco!
En medio de toda esta ‘chercha’ de fechas y probabilidades, la postura de Kalai es única. Él no está discutiendo si la amenaza cuántica llegará en diez o veinte años; su ‘vaina’ es más profunda. Él cuestiona la viabilidad física del hardware cuántico en sí. Para él, las limitaciones inherentes al propio funcionamiento de estas máquinas, con su ruido correlacionado, no permitirán que alcancen la escala necesaria para romper la seguridad criptográfica que hoy conocemos. Es un ‘coco’ que nos pone a pensar a todos sobre el futuro de la seguridad digital.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



