Desde el mismo corazón de San Francisco de Macorís, la ‘tiguerona’ Celinee Santos se ha labrado un camino que hoy la posiciona como una de las figuras más destacadas de nuestro patio. Su trayectoria no es cuento de camino, sino una saga de pura disciplina y una perseverancia que trasciende las coronas, conectando con la gente de una manera bien auténtica y ‘chula’. Desde jovencita, Celinee Santos demostró que lo suyo era volar alto, no quedarse en el mismo sitio ni por ‘vaina’.
Hija de Mercedes Frías, dedicada a los negocios, y de Manuel Santos, del sector automotriz, Celinee creció en un hogar sencillo, pero lleno de valores, junto a sus dos hermanos. Su historia arranca desde lo más básico, donde el ingenio dominicano se manifiesta: de chamaca, para costearse sus clases de modelaje, confeccionaba accesorios para el cabello y los vendía entre su gente. Esa ‘vaina’ de echarle ganas y buscarse los cuartos habla mucho de su carácter, un ‘tigueraje’ sano que la preparó para los retos mayores que vendrían.
Su entrada al mundo del modelaje no fue de golpe y porrazo, sino un proceso desde los 12 años, cuando otras niñas jugaban, ella se preparaba. A los 13, el maestro Jorge Diep, una leyenda de la moda en República Dominicana, le abrió las puertas a uno de los desfiles más importantes del país. Aquella oportunidad fue el empujón que necesitaba, una bendición para una muchacha del interior que soñaba con las pasarelas y el glamour ‘jevi’ de la capital.
El camino de las coronas fue largo y lleno de aprendizajes, no un coro de un solo intento. A los 15 años logró su primer triunfo en San Francisco, pero sus ojos estaban puestos ‘pa’ fuera’. Compitió en Miss República Dominicana Universo representando Duarte, llegó al Top 6; luego en Miss Intercontinental en Egipto y al Top 20. Lejos de desanimarse, volvió, representando su provincia en Miss Mundo Dominicana, y finalmente, en 2024, se llevó la corona de Miss República Dominicana Universo, demostrando que con persistencia se llega lejos.
Pero Celinee no se ha limitado a las pasarelas; su versatilidad la llevó ‘de una vez’ a la televisión internacional. Primero, en 2025, se metió en la cocina de ‘Top Chef VIP’ por Telemundo, donde mostró una faceta desconocida, ‘dándole sazón’ a todo. Su carisma y autenticidad no pasaron desapercibidos, y eso le abrió las puertas a ‘La Casa de los Famosos’ a principios de 2026, donde conquistó el segundo lugar y un ‘viaje’ de seguidores que conectaron con la Celinee real, sin poses, tal cual es.
La experiencia en el reality show fue un antes y un después, según sus propias palabras. ‘La casa me enseñó a tener más calma, a saber que todo tiene su proceso’, reflexionó en un encuentro con la prensa local. Esa ‘vaina’ de mostrarse sin maquillaje, sin peinado, con ‘luces y sombras’, fue un ejercicio de madurez que sus fanáticos aplaudieron. Descubrió una Celinee ‘totalmente diferente’ que no se habría atrevido a mostrarse en su vida normal, un paso bacano hacia la aceptación personal.
A pesar de algunos comentarios ‘de chercha’ y opiniones externas, como las del actor Salvador Zerboni, Celinee ha mantenido la cabeza fría y una postura serena. Ella está ‘enfocada’ en lo suyo, en construir su carrera sin entrar en chismes ni confrontaciones innecesarias. Esa actitud la ha convertido en un ejemplo de profesionalismo y templanza, demostrando que el ‘tigueraje’ también es saber cuándo responder y cuándo simplemente seguir ‘dándole pa’lante’.
Ahora, la joven que desde niña soñaba con representar a su país y que domina el ballet y el piano, se embarca en un nuevo y emocionante capítulo: la actuación. Ha confirmado proyectos de cine, tanto nacionales como internacionales, donde promete meterse en la piel de una villana. Esto demuestra que el talento dominicano, cuando se le pone corazón y disciplina, ‘está de lo más bien’ y listo para conquistar cualquier escenario global.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




