¡Pero qué ‘tigueraje’ el de Junior Caminero! Este joven dominicano está encendido, señores, pegando jonrón por cuarto juego consecutivo y dándole a los Rays de Tampa Bay un empuje ‘durísimo’ que se tradujo en una barrida contundente de 5-1 sobre los Diamondbacks de Arizona. Lo de Caminero no es un ‘relajo’, es una demostración de poder puro que tiene a la liga entera ‘en boca’ de todos. Esta racha, la mejor de su carrera, es una ‘vaina’ que pocos logran con tanta maestría y que nos llena de orgullo en el patio.
La actuación de Junior Caminero no es solo un parpadeo. En estos cuatro juegos consecutivos donde ha sacado la bola, lleva seis batazos de vuelta completa, incluyendo un juego de tres jonrones contra Kansas City. En total, suma siete jonrones en sus últimos seis encuentros. Esto, para un pelotero de su edad, es una señal inequívoca del talento ‘brutal’ que trae. Nos recuerda a esos otros ‘muchachitos’ que salieron del ‘barrio’ con un swing bendecido. Su impacto ofensivo es clave para que los Rays sigan volando alto, demostrando que no es un ‘bacano’ cualquiera, sino un jugador con proyección de Grandes Ligas.
Los Rays no solo celebran la racha de Caminero, sino también una impresionante seguidilla de cinco victorias que los deja con un balance de 7-3 en su reciente estadía en casa. La barrida a Arizona marca la octava de la temporada para el equipo de Tampa Bay, lo que habla de la consistencia y el buen ‘coro’ que tienen en el clubhouse. Estos muchachos están ‘de lo más bien’, con una química que se proyecta en el terreno, consolidándose como uno de los equipos a vencer en la liga, un verdadero ‘dolor de cabeza’ para sus rivales.
Pero no todo es ofensiva. La defensiva y el picheo también se lucieron, con Drew Rasmussen (7-4) demostrando por qué es una pieza fundamental en la rotación. El hombre lanzó seis entradas sin permitir carreras, ponchando a cinco y cerrando junio con unos números espectaculares: solo tres carreras permitidas en 33 entradas a lo largo de cinco aperturas. ¡Esa es una efectividad ‘asegún’ los libros! Luego, el bullpen con Craig Kimbrel, Garrett Cleavinger y Trevor Martin se combinó para sellar el juego, permitiendo solo una carrera. Este picheo ‘duro’ le da confianza a los bateadores para ir al plato sin presión.
Por el lado de Arizona, Merrill Kelly (5-8) no tuvo su mejor día, permitiendo cinco carreras y ocho hits. Los Diamondbacks, que han perdido seis de sus últimos ocho partidos, están pasando por un ‘momentico’ difícil. El ‘jonroncito’ solitario de Ketel Marte en la octava entrada fue lo único que pudieron rascar para evitar la blanqueada, un ‘cariñito’ que no cambió el desenlace del partido. Es una pena, pero ‘así es la pelota’, a veces uno gana y a veces se pierde.
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




