¡Klk con esta vaina de los daños viales! La propuesta del Defensor del Pueblo para crear una mesa técnica que asuma la responsabilidad por los daños materiales derivados de los siniestros en nuestras calles ha puesto a los líderes sindicales del transporte en un tremendo ‘coro’. Por un lado, la iniciativa busca ponerle freno a las millonarias pérdidas que estos choques le causan a las distribuidoras de electricidad y al mobiliario urbano, un problema que el editorial de Listín Diario calificó como la ‘pandemia vial que nos azota’. Pero, ¿quién pagará la cuenta de verdad? Esta Daños Viales es una discusión que nos toca a todos, desde el conductor de guagua hasta el que anda a pie.
La Confederación Nacional de Organizaciones del Transporte (Conatra) ha dicho que la propuesta está bacana, pero que necesita más claridad. Según Tony Marte, vicepresidente de Conatra, es indispensable que el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) se siente en esa mesa. ¿Por qué? Porque no se puede cobrarle a la gente por un daño sin antes investigar si la culpa no es de una carretera llena de hoyos o sin la señalización que va. Es decir, el ‘tigueraje’ de los vehículos no puede cargar con la cruz completa si la infraestructura está en olla. Eso es una verdad de a peso, ¿o no?
Por otro lado, Mario Holguín, presidente de FundaReD, ha subrayado la necesidad urgente de una campaña pedagógica que explique de forma chula y clara los alcances de esta iniciativa. No podemos estar creando leyes y propuestas si la gente no entiende ni el klk. Holguín también hizo un llamado al Intrant para que se ponga las pilas y asuma su rol rector de la movilidad, como lo manda la Ley 63-17. Y es que una vaina de esta magnitud debería ir de la mano con el Pacto Nacional por la Seguridad Vial, que busca reducir las muertes por accidentes. Hay que hacer un levantamiento de la situación real, evaluar los costos y darle un seguimiento que no se quede en papel mojado, porque aquí somos expertos en dejar los planes ‘en veremos’.
Desde otra acera, Williams Pérez Figuereo, de la Central Nacional de Transportistas Unificados (CNTU), ve con buenos ojos esta propuesta del Defensor del Pueblo. Para él, esto va de la mano con lo que su gremio ha venido planteando: crear un frente nacional que consolide una política de Estado para la seguridad vial. El punto es organizar el desorden, y si esta propuesta ayuda a que tengamos una mejor ciudad y seamos mejores ciudadanos, pues ¡bienvenida sea! Es hora de dejar el relajo y ponernos serios con la movilidad, que es un tema que nos afecta a todos los dominicanos día a día.
Es un hecho que la República Dominicana enfrenta uno de los índices de mortalidad por accidentes de tránsito más altos de la región, una realidad que nos duele en el alma. Cada siniestro no solo deja daños materiales que ascienden a millones de pesos, sino también vidas rotas, familias en duelo y una carga pesada para el sistema de salud. La implementación efectiva de medidas como la que propone el Defensor del Pueblo, si se ejecuta de manera justa y transparente, podría ser un paso fundamental para mitigar no solo el impacto económico, sino también el social y humano. Pero para eso, se necesita que todos los actores, desde el gobierno hasta el último ciudadano, asuman su responsabilidad y se dejen del ‘pariguayismo’.
Este debate no es solo sobre quién paga el daño a un poste o a la acera. Es sobre cómo construimos una cultura vial más segura, donde el respeto a las normas y a la vida sea la prioridad. Es un tema que ha estado en el tapete por años, y donde la Ley 63-17, aunque ha intentado poner orden, todavía lucha por una implementación plena y efectiva. Si logramos un consenso en esta mesa técnica, que no sea un ‘coro’ más, podríamos estar frente a un cambio significativo para la movilidad y la calidad de vida en la República Dominicana. ¡Ojalá y esta vez la vaina camine bien!
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




