Con rostros marcados por la angustia y el impacto aún latente, un grupo de nuestros Dominicanos Repatriados llegó este lunes al país, trayendo consigo las historias de una ‘vaina’ fuerte que vivieron tras los devastadores terremotos del pasado 24 de junio en Venezuela. Estos 65 paisanos aterrizaron en un vuelo humanitario, dejando atrás una experiencia de terror. La rápida acción del gobierno, al coordinar este retorno, es una muestra de la solidaridad que nos caracteriza.
Entre los valientes que retornaron, el médico cirujano Álvaro Soler describió los minutos eternos donde su apartamento ‘se meneaba a diversos lados’. ‘Fue una experiencia demasiado desagradable. Pensé que iba a morir’, relató Soler a su llegada al Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA). Este galeno, junto a otros 23 profesionales de la salud, no solo sufrió el desastre en carne propia, sino que también brindó asistencia médica en medio del caos, mostrando la gallardía de nuestros profesionales.
La situación en Venezuela, según los testimonios, sigue siendo crítica, con una cantidad de fallecidos que ‘asegún’ las autoridades locales, es ‘incomprensible’. Yomary De Sousa, otra médico cirujana con raíces venezolanas pero corazón dominicano, compartió su propia ‘tragedia’. Había viajado a Caracas por su postgrado y se encontró en el ojo del huracán. ‘Fue terrible’, afirmó, destacando que ‘no estábamos preparados para esto’. Los sistemas de emergencia se vieron completamente rebasados.
El vuelo no solo trajo relatos; también evidencias físicas del ‘golpe’ que sufrieron nuestros hermanos. Anailda Vázquez, una señora de 64 años, fue trasladada en silla de ruedas, con una pierna fracturada producto del temblor. Ver a nuestros compatriotas con lesiones físicas te parte el alma y te hace reflexionar sobre la fragilidad de la vida. Las autoridades dominicanas estaban ahí para recibirlos y ofrecerles el apoyo necesario, incluyendo atención médica inmediata.
Esta operación de repatriación, una muestra de la ‘diligencia’ dominicana, fue coordinada por el canciller Roberto Álvarez y el presidente Luis Abinader. Es ‘chulo’ ver cómo, en momentos de crisis, el gobierno se pone las pilas para asistir a sus ciudadanos, sin importar dónde estén. Este vuelo humanitario, que despegó de Valencia, Venezuela, con 65 pasajeros –incluyendo dominicanos, venezolanos y un ciudadano norteamericano–, es un claro ejemplo de la solidaridad y el compromiso de nuestro país.
La tragedia en Venezuela, con cientos de muertos, heridos y daños ‘un viaje de’ graves en infraestructuras, motivó esta acción urgente. La celeridad con la que se organizó el retorno de los connacionales que pidieron ayuda demuestra la capacidad de respuesta y la preocupación genuina del Estado dominicano por el bienestar de su diáspora. Los requerimientos de identificación, como cédula o pasaporte vigente, aseguraron un proceso ordenado para que nuestros ‘paisanos’ pudieran volver sanos y salvos a su tierra, un gesto humanitario que fortalece los lazos nacionales.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




