La capital dominicana fue testigo de un tremendo ‘lío’ diplomático este sábado, cuando el personal cubano de la embajada, ubicada en el sector El Millón, comenzó a sacar sus pertenencias de una vez y sin mirar para atrás. Según el reporte, camiones llenos de electrodomésticos, muebles y ropa salían de la sede, marcando el inicio de la retirada tras una orden del gobierno dominicano que afectó a un grupo considerable de la misión diplomática. Este movimiento ha dejado a muchos en el país con la boca abierta, preguntándose qué ‘vaina’ es la que está pasando en las relaciones bilaterales.
La decisión, que se dio a conocer el pasado 13 de agosto, otorgó un plazo de siete días a nueve funcionarios de la Embajada de Cuba y sus familiares para abandonar el territorio nacional, sumando un total de 21 personas afectadas. El ultimátum vencía este domingo 16 de agosto a las 11:59 p.m., lo que explica la prisa y el ‘corre-corre’ observado. Hasta el momento, las autoridades dominicanas no han soltado prenda, no han informado públicamente las razones de esta drástica medida, manteniendo el misterio sobre los motivos reales detrás de la expulsión de este personal cubano.
Por su parte, el gobierno cubano no se quedó callado, sino que rechazó la decisión ‘en los términos más enérgicos’, de acuerdo a la noticia. Desde La Habana, acusaron a la administración dominicana de actuar ‘bajo presión de Washington’, alegando que no hay otra explicación lógica para una acción que, a su entender, busca dañar las relaciones diplomáticas en la región por el empeño de Estados Unidos en aislar a la isla. Esta acusación añade una capa más de complejidad a este ’embrollo’, sugiriendo implicaciones geopolíticas que van más allá de una simple fricción local.
La historia de las relaciones entre Cuba y la República Dominicana, al igual que con Estados Unidos, ha sido una ‘montaña rusa’ de idas y venidas. Desde la Revolución Cubana, las dinámicas regionales han estado influenciadas por tensiones ideológicas y alianzas estratégicas. Si bien los lazos históricos y culturales entre dominicanos y cubanos son profundos, las presiones externas, especialmente del Norte, han marcado en diversas ocasiones el ‘paso’ de la política exterior dominicana hacia la isla, según los historiadores. No es la primera vez que se ventilan acusaciones de influencia foránea en decisiones trascendentales.
Esta situación, de seguro, tendrá un impacto significativo en las relaciones bilaterales entre ambas naciones caribeñas. La expulsión de un contingente diplomático tan numeroso no es un hecho cualquiera; es una señal fuerte que podría llevar a una respuesta recíproca o a un enfriamiento prolongado. Los analistas políticos del patio ya están ‘sacando cuentas’ sobre cómo esto podría reconfigurar el escenario diplomático regional y si otras naciones seguirán un camino similar, o si se mantendrán al margen de este ‘pleito’.
En resumen, la salida del personal de la embajada de Cuba en El Millón es un ‘capítulo’ más en una historia que aún no tiene todas las respuestas. Con las autoridades dominicanas en silencio y las cubanas denunciando injerencias externas, el futuro de las relaciones entre Santo Domingo y La Habana se presenta incierto. Lo que sí es claro es que el ‘ajetreo’ en la sede diplomática de El Millón marca el cierre de una etapa para estas 21 personas y el inicio de una nueva dinámica en la diplomacia caribeña.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




