¡Klk con la economía, mi gente! La Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD) está con los ojos pela’os y ha dicho de una vez que apoya al Gobierno dominicano en la búsqueda de una solución para el ‘clavo’ que tienen las exportaciones nacionales en el mercado de Estados Unidos. Es una vaina que impacta directo el bolsillo y la capacidad de competir, y por eso la AIRD le está dando seguimiento a este tema que es fundamental para el desarrollo del país.
Asegún el gremio, la mayoría de los productos dominicanos que llegan al gigante del norte se topan con un arancel del 12.5 %. ¿Y qué significa eso? Que nuestros productores tienen que vender más caro o sacrificar su ganancia, porque otros socios comerciales de EE. UU. entran con tarifas de 10 % o, ¡atención!, hasta un 0 %. Esa diferencia no es poca cosa; es un palo que le quita ‘guay’ a nuestros exportadores, poniéndolos en desventaja en un mercado tan importante y competitivo como el estadounidense, donde el ‘tigueraje’ de los precios es clave.
Mario Pujols, quien se desempeña como vicepresidente ejecutivo de la AIRD, no anduvo con rodeos. El hombre valoró a carta cabal que las autoridades dominicanas estén metiéndole el pecho a este asunto con firmeza y que mantengan un contacto directo con el sector productivo. Pujols manifestó su plena confianza en que el diálogo que se está llevando a cabo con las autoridades estadounidenses permitirá avanzar hacia un escenario más bacano y favorable para la República Dominicana. Este tipo de conversaciones son las que la gente quiere ver, resolviendo de frente los problemas que nos afectan a todos.
El apoyo de la AIRD al Gobierno en este sentido es crucial, porque demuestra que hay una unidad de propósito entre el sector privado y el público para defender los intereses nacionales. La asociación enfatiza que cualquier conversación sobre comercio internacional debe cimentarse en principios claros: reglas predecibles y justas para todos. No se trata de pedir ‘regala’os’, sino de jugar en la misma cancha con las mismas reglas para que el talento y la calidad dominicana puedan brillar sin desventajas artificiales. Es buscar la equidad para que el trabajo duro de nuestra gente rinda sus frutos.
La importancia del mercado estadounidense para la economía dominicana es innegable; es uno de nuestros principales destinos para un viaje de productos, desde textiles hasta productos agrícolas y manufacturados. Un acceso más equitativo no solo potenciaría las ventas, sino que también podría generar un nuevo ‘coro’ de oportunidades de empleo y un aumento en la inversión, lo que sería un verdadero ‘gancho’ para el crecimiento económico del país. Es por esto que mejorar las condiciones de nuestras exportaciones es una prioridad que beneficia a toda la cadena productiva y, por ende, a la sociedad dominicana en general.
En el fondo, lo que la AIRD y el Gobierno buscan es fortalecer la capacidad exportadora del país. Históricamente, el acceso preferencial a grandes mercados ha sido un motor fundamental para el desarrollo de muchas economías. En nuestro caso, lograr que nuestros productos no estén sujetos a aranceles tan desfavorables es abrirle las puertas a un futuro más próspero, donde la industria dominicana pueda competir de tú a tú y expandir su presencia. Confiamos en que este ‘teteo’ entre las autoridades rendirá sus frutos y veremos un panorama más chulo para el comercio exterior dominicano.
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