El reconocido ortopeda y traumatólogo Lorenzo Brea ha puesto el dedo en la llaga, afirmando con toda la claridad que en el campo de la medicina, la causalidad médica se demuestra con evidencia sólida, no se presume. Esta declaración, que nos llegó este jueves, resalta la importancia de una investigación rigurosa en cada muerte materna o neonatal, pero advierte que las denuncias no deben convertirse en condenas anticipadas. Es una vaina que requiere cabeza fría y mucha ciencia, no el relajo que a veces se forma por ahí.
Según la noticia, Brea enfatizó que, aunque toda sospecha de una infección asociada a la atención sanitaria o una falla en los protocolos debe ser investigada a fondo, eso no significa que ya hay que salir a crucificar a nadie. Hay que averiguar bien qué pasó y por qué pasó, y de ahí se toman las medidas. Pero ojo, que investigar no es lo mismo que condenar de una vez, especialmente cuando detrás de esas denuncias a veces se esconden debates políticos, intereses particulares o situaciones de alta sensibilidad que meten un viaje de bulla.
El especialista, que compartió sus comentarios en el programa “Hablando de Salud” de “El Nuevo Diario TV” junto a los profesionales de la medicina Sergio Solis, Pablo de la Mota, Elías Grullón Rosmery Jáquez y Rafael Pérez, explicó que un recién nacido puede fallecer por muchísimas razones. No es que si hay una infección, ya de una vez esa es la única causa. Por ejemplo, citó condiciones graves como la prematuridad extrema, el bajo peso al nacer, problemas del corazón congénitos o malformaciones, que complican un montón la supervivencia de los más pequeños.
Brea hizo un llamado para que la gente entienda bien que encontrar un microorganismo o un cultivo positivo en un paciente es solo una parte de la historia. Eso hay que analizarlo en el contexto clínico completo. No se puede interpretar automáticamente como la causa exclusiva de la muerte, ni usarlo para decir de buenas a primeras que hubo falta de higiene, negligencia o mala práctica. La vaina es que infección, cultivo positivo, causa de muerte y negligencia son conceptos distintos y tienen que probarse con evidencia, sin confundirlos.
Asimismo, el doctor puso sobre la mesa la realidad de los grandes centros de referencia, como la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia. Estos hospitales reciben un viaje de embarazos complicados, partos prematuros y recién nacidos que ya llegan bien críticos desde otros sitios. Es decir, a esos centros les llegan los casos más difíciles, los que están más enredados, y por eso sus estadísticas de mortalidad pueden parecer más altas. Esto no significa que la calidad del servicio sea peor, sino que están lidiando con lo más bravo de la salud.
Por tanto, el ortopeda y traumatólogo Brea consideró clave que las estadísticas hospitalarias se interpreten tomando en cuenta el nivel de complejidad de los casos que cada institución atiende. La salud, según él, no debe ser un pleito político o una chercha, sino un espacio para la ciencia, la verdad, la responsabilidad y la búsqueda constante de que todo salga mejor para nuestra gente. Hay que dejar el tigueraje y enfocarse en lo que de verdad importa.
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