La República Dominicana ha decidido mandar un mensaje claro y sin rodeos, anunciando el retiro de su embajada en Nicaragua. Esta vaina, que marca un hito en la política exterior dominicana, fue dada a conocer por el ministro de Relaciones Exteriores, Víctor -Ito- Bisonó, durante la Trigésima Primera Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores de la Organización de los Estados Americanos (OEA), celebrada en Washington, D.C. El Gobierno dominicano argumenta que la medida se mantendrá ‘hasta tanto persistan las condiciones que afectan el ejercicio de las libertades y los principios democráticos en ese país’.
Según la noticia, la posición dominicana responde a la política exterior del Gobierno del presidente Luis Abinader, que tiene entre sus pilares fundamentales la promoción y defensa de la democracia y los derechos humanos. El canciller Bisonó enfatizó que las condiciones que se viven en Nicaragua, tal como han sido denunciadas, son incompatibles con los valores que la República Dominicana siempre ha defendido en el ámbito internacional, enviando así un mensaje contundente sobre la importancia del respeto a la institucionalidad.
La cita de la OEA reunió a representantes de los países miembros con la intención de analizar los acontecimientos en Nicaragua y determinar posibles acciones, siempre en consonancia con la Carta de la OEA, la Carta Democrática Interamericana y el derecho internacional. De acuerdo al reporte, el ministro Bisonó sostuvo que la respuesta de la región no puede quedarse en palabras, sino que debe traducirse en acciones concretas, y afirmó que la República Dominicana está dispuesta a respaldar los esfuerzos de la OEA en materia democrática para lo que es la estabilidad regional.
Durante su intervención, el conocido político dominicano recordó que un viaje de países de América Latina han atravesado épocas de dictadura y autoritarismo. Estas experiencias históricas, que han dejado huellas profundas en nuestra región, deben servir como un constante recordatorio para reforzar el compromiso regional con la defensa de las libertades, la institucionalidad democrática y los derechos de los pueblos, evitando que se repitan los errores del pasado y asegurando un futuro de respeto y progreso.
Esta decisión, que ha dado de qué hablar en el patio y más allá, es una continuidad de la postura expresada por el Gobierno dominicano el pasado 22 de julio. En esa ocasión, la República Dominicana condenó las declaraciones del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, en las que afirmó que en su país no volverían a celebrarse elecciones. En aquel momento, se hizo un llamado de una vez a garantizar los derechos políticos y las libertades fundamentales de los nicaragüenses, reafirmando el compromiso con la democracia, los derechos humanos y el Estado de derecho, un coro que se mantiene firme.
El cierre de la embajada, más que una simple acción diplomática, es un grito de atención, un ‘pare’ contundente desde Quisqueya la Bella. Este paso subraya la firmeza del país caribeño en su defensa de los principios democráticos y los derechos humanos, enviando una señal clara de que no se quedará con los brazos cruzados ante situaciones que considera que socavan estos pilares fundamentales en cualquier nación hermana. Es un acto de coherencia y valentía que posiciona a la República Dominicana como un referente en la defensa de la democracia en la región.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



