Según lo reportado, el ministro de Hacienda, Magín Díaz, ha soltado el dato, sin pelos en la lengua, de que la cantidad de subsidios a combustibles que se están entregando está haciendo mella en las finanzas públicas del país. ¡Y es que no es para menos, mi gente! Esta ‘vaina’ de los combustibles a precios por la nubes a nivel internacional es un dolor de cabeza, pero el Gobierno, de acuerdo a la noticia, tiene el compromiso firme de no traspasar el peso completo a nuestro bolsillo, evitando así que el ‘tigueraje’ de los aumentos golpee directamente al consumidor.
El ‘corre-corre’ de los mercados internacionales es quien nos tiene en este aprieto, asegura Díaz. No es solo el crudo lo que se ha puesto caro, ¡qué va! Son los derivados, como la gasolina y el diésel, los que están subiendo como espuma, a un ritmo que da ‘brega’. Es una situación que la República Dominicana no puede controlar directamente, como el dominicano cuando coge una calle sin mirar, solo que aquí la guagua es global y está rodando sin freno aparente.
Claro, el ministro reconoció que han tenido que realizar algunos ajustes en los precios internos; ¡a veces no queda de otra cuando la soga aprieta! Pero, según el reporte, defendió las medidas adoptadas por el Gobierno para enfrentar este ‘aprieto’. A pesar de la tempestad internacional, la economía dominicana, ¡gracias a Dios!, sigue echando pa’lante y la inflación, asegún él, se mantiene bajo control. Aunque, hay que admitirlo, las autoridades están manejando el presupuesto con ciertas restricciones, ¡como cuando uno llega al 15 y ya la quincena se fue en vainas!
Ante la posibilidad de implementar un nuevo plan de medidas económicas para capear este temporal, Díaz no soltó prenda sobre nuevas disposiciones, dejando la puerta abierta a lo que venga. Lo que sí enfatizó, y con razón, es la necesidad de un diálogo nacional. ‘Aquí la vaina está incierta, no sabemos cuándo se va a acabar este lío’, expresó el ministro. Y tiene razón, esta crisis no es solo de aquí, ¡qué va! Otros países como los de Europa y Asia también están en un ‘aprieto’, con problemas sociales que se han prendido por el mismo tema del encarecimiento.
A pesar de todo el ‘ajetreo’ internacional, el país mantiene su estabilidad macroeconómica y social, lo cual es un ‘palo’ en estos tiempos revueltos. Por eso, para enfrentar los efectos de esta crisis mundial, el ministro subrayó que es crucial sentarse a conversar: el Gobierno, los sectores productivos, el empresariado y los sindicatos, ¡todos en un mismo ‘coro’ buscando soluciones! Porque, al final del día, todos estamos en el mismo bote y necesitamos remar juntos para salir de este ‘ranchito’ que nos ha puesto el mundo.
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