Este sábado, el paso fronterizo de Mal Paso, en Jimaní, fue testigo de un ‘coro’ comercial activo y sin interrupciones. Mientras comerciantes haitianos se daban ‘un viaje’ para ingresar al mercado, el Ejército de República Dominicana reforzaba su presencia y supervisaba puntos estratégicos con una vigilancia ‘de lo más bien’. Esta vaina demuestra la resiliencia del intercambio entre ambas naciones, a pesar de los desafíos subyacentes en la zona.
La supervisión estuvo a cargo del general de brigada Freddy Rafael Soto Thormann, quien, según la noticia, es el comandante de la Quinta Brigada de Infantería con sede en Barahona. El general se trasladó a la zona para ver con sus propios ojos el despliegue de seguridad, recorriendo diversos puntos, incluyendo la verja fronteriza. Su presencia asegura que el ‘tigueraje’ militar esté al pie del cañón, cumpliendo su misión para mantener el orden en esta delicada franja.
Este refuerzo militar no fue cosa de un día. La noticia detalla que un contingente de soldados se incorporó la noche del viernes. Aunque no se precisó la cantidad exacta ni por cuánto tiempo permanecerán, la movida es un claro mensaje: la seguridad fronteriza es prioridad. Más aún, en el contexto de inestabilidad en Haití y las operaciones para localizar militares salvadoreños desaparecidos tras una emboscada cerca de Puerto Príncipe, esta medida de precaución es totalmente entendible, klk.
Históricamente, la frontera dominico-haitiana ha sido un punto neurálgico no solo de comercio, sino también de complejidades sociales y políticas. La dinámica de Mal Paso, donde el mercado bulle de actividad a pesar de las circunstancias, resalta la interdependencia económica. Sin embargo, la persistente inestabilidad al otro lado de la isla siempre exige una postura de alerta máxima por parte de nuestras autoridades, siendo la vigilancia constante una garantía para la soberanía y la seguridad nacional.
Los comerciantes haitianos que acudieron al mercado de Mal Paso este sábado, aseguraron que la carretera hacia Puerto Príncipe estaba bajo una vigilancia ‘jevi’ de agentes de la Policía Nacional de Haití y de efectivos internacionales. Según sus testimonios, este despliegue estaría directamente relacionado con la búsqueda de los militares salvadoreños. Esto nos da una idea del nivel de preocupación existente y cómo las operaciones de seguridad se extienden más allá de nuestros límites, aunque repercutan en nuestra frontera.
El flujo comercial en Jimaní no es solo un intercambio de bienes; es un motor económico para miles de familias en ambos lados de la isla. Mantenerlo abierto, pero con la debida supervisión militar, es un equilibrio delicado que el Ejército dominicano maneja con profesionalidad. Esta situación reafirma la importancia estratégica de nuestras fuerzas armadas, cuya labor es fundamental para garantizar que, aunque el ‘coro’ siga su ritmo, la casa esté en orden y protegida de cualquier vaina.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



