¡Klk mi gente! El chismecito económico del día es que el Peso Dominicano anda de lo más bien, cogiendo ‘cuerpo’ frente al dólar y eso es una vaina que nos tiene a más de uno con el ojo puesto. Según un informe fresquecito de agosto del Ministerio de Hacienda y Economía, la razón principal de que nuestra moneda esté tan ‘dura’ es el sólido chorro de divisas que está entrando a la economía. ¡Eso es una chercha!
Este mismo informe, el Panorama Macroeconómico, nos revela que la apreciación que vimos en los primeros siete meses de este año se debe, en gran parte, a ese flujo constante de billetes verdes y a que el déficit de la cuenta corriente ha sido menor de lo que se esperaban. Apegado a estos datos, la proyección es que el tipo de cambio promedio para este año cierre por debajo de lo que vimos en 2025, lo que es un bacaneo para el bolsillo de muchos. ¡Imagínense ustedes!
Y no solo eso, el documento de Hacienda prevé que para el 2026, el tipo de cambio promedio del Peso Dominicano frente al dólar se va a estacionar en RD$60.15, lo que representa una disminución interanual de casi un 3%. Para el 2027, la cosa cambia un poquito y se estima un promedio de RD$62.60 por dólar, con una variación interanual de poco más del 4%. Esto indica una dinámica interesante donde el fortalecimiento se proyecta a mantener una línea.
El aumento en el flujo de divisas, sumado a un dólar que se ha visto un poco debilitado en los mercados internacionales, ha sido la combinación perfecta para que nuestra moneda nacional se aprecie. Durante los primeros siete meses, el tipo de cambio de venta en las entidades financieras promedió RD$60.60 por dólar, una apreciación interanual de 0.7%. Es como si el peso estuviera diciendo ‘aquí estoy yo, a lo mío’, sin mucho estrés.
Las fuentes que más han contribuido a este ‘tigueraje’ de divisas son claras: entre enero y junio de este año, se registró un flujo de US$26,525.7 millones, ¡un crecimiento de 11.8% con relación al año anterior! Las exportaciones se alzaron con un aumento de 16.6%, el turismo se metió un ‘jonrón’ con un 15.3%, y las remesas, que siempre son un pilar, crecieron un 6.7%. Estas tres partidas, ¡casi el 82% del total de los ingresos en divisas!, demuestran que nuestra economía tiene varias patas fuertes.
Además, la Inversión Extranjera Directa (IED) no se quedó atrás, sumando US$3,276.5 millones al cierre del primer semestre, un incremento del 7.7% comparado con el mismo período de 2025. El Gobierno, viendo el desempeño ‘chulo’ de la economía dominicana en los primeros siete meses, ha revisado al alza sus proyecciones de crecimiento, a pesar del panorama internacional que, según el informe, es bastante complejo. Se espera que el PIB real se expanda alrededor del 4.5% para este año y entre 4.5% y 5.0% para 2027, lo que es una noticia ‘jevi’ para el desarrollo del país.
El economista Richard Medina, un ‘duro’ en la materia, atribuye la fortaleza de nuestra moneda a varios factores. Entre ellos, menciona la reducción de la liquidez en pesos en la banca, especialmente en las operaciones interbancarias. También destaca la fuerte entrada de divisas que mencionamos, por remesas, inversión extranjera directa, deuda pública y, por supuesto, el turismo. A esto se le suma que las importaciones no petroleras no han crecido tanto, lo que significa que la expansión económica no se ha traducido en un aumento desproporcionado del consumo. ¡Ahí hay un punto clave!
Por otro lado, el economista Antonio Ciriaco también apunta a la mayor entrada de divisas como el motor principal, resaltando el crecimiento en exportaciones (especialmente oro), remesas, inversión extranjera y turismo durante el primer semestre. Según Ciriaco, el país podría recibir este año unos US$52,000 millones por estas fuentes. Él añade que una política monetaria con un diferencial superior a 200 puntos básicos respecto a Estados Unidos también ha sido crucial, haciendo que invertir en pesos sea más atractivo y contribuyendo a una apreciación del peso dominicano de alrededor del 8.5% frente al dólar. ¡Una combinación ‘ganadora’!
El Banco Central ha puesto el dedo en la llaga, señalando que este ‘modus operandi’ de apreciación cambiaria es algo que se ve en la gran mayoría de los países de América Latina que manejan esquemas de metas de inflación. De acuerdo al informe, hasta agosto el peso se apreció un 7%. En resumen, nuestra moneda está en un buen momento, gracias a un cúmulo de factores que, según los expertos, la mantienen ‘fuerte como un roble’ y con un futuro prometedor. ¡Así es que la cosa va, sin mucha ‘vaina’!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




