¡Qué vaina, el mundo no deja de girar y de sorprendernos! La pandemia del COVID-19, que nos revolcó a todos, no solo nos cambió la forma de trabajar y de socializar, sino que hasta el último adiós se puso más moderno. Ahora, las funerarias en nuestra querida República Dominicana se han puesto las pilas con los `funerales online`, una modalidad que te permite acompañar a tus seres queridos desde cualquier parte del globo. Es una solución jevi que surgió de la necesidad, cuando la cuarentena no permitía el abrazo en persona.
Esto no es un disparate, mi gente. La tecnología ha venido a darnos una mano amiga en los momentos más difíciles. Funerarias como Fuente de Luz, con su servicio ‘El Último Adiós’, y Blandino, usando Zoom, demuestran que la distancia ya no es un impedimento. Con un enlace privado y una contraseña, la diáspora dominicana, un viaje de gente regada por ahí, puede unirse al velatorio o a la inhumación de una vez, como si estuvieran en el patio. Es una forma de aliviar un poco la pena, ¿no te parece?
La verdad es que esto viene como anillo al dedo, especialmente para los nuestros que viven fuera. Muchos, por cuestiones de papeles, trabajo o economía, no pueden coger un avión de golpe para venir a despedir a un familiar. Esta `vaina` virtual les ofrece consuelo, permitiéndoles ser parte del ritual, ver la cara de los suyos y sentir que, aunque lejos, están cerca. Y lo más chulo es que, asegún las funerarias, este servicio no tiene un costo adicional; viene incluido en el paquete contratado. Es un detalle que se agradece un sinnúmero, en medio de tanto dolor.
El boom fue en pandemia, cuando las restricciones estaban por to’a parte y la gente no podía ni darse la mano. Las funerarias vieron cómo la demanda se disparó. Ahora, aunque la cosa ha bajado un poco, la opción se mantiene vigente, sobre todo para esos parientes que no pueden cruzar el charco. Esto evidencia una madurez en el sector fúnebre, adaptándose a una sociedad más conectada y globalizada.
Aunque la idea es bacana, no todas las empresas la han mantenido. Jardín Memorial, por ejemplo, lo descontinuó por falta de personal y demanda no constante. Sin embargo, para las que sí lo ofrecen, es un valor agregado de lo más bien, que fortalece el lazo familiar, trascendiendo fronteras. Al final, lo que cuenta es el cariño y el apoyo en esos momentos de reflexión.
La modernidad nos alcanza en cada esquina, incluso en los momentos de mayor solemnidad. Esta adaptación demuestra que la industria funeraria no se queda atrás, buscando siempre la forma más humana y cercana de acompañar a las familias dominicanas, estén donde estén. Es un recordatorio de que, aunque la vida nos ponga lejos, el corazón y la tecnología nos pueden mantener unidos. ¡Y eso sí que es una bendición, mi gente!
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




