¡Klk, gente! Aquí estamos de nuevo con las incidencias de la pelota, y esta vez la vaina no pintó bien para los Mets de Nueva York, a pesar de que nuestro orgullo dominicano, Juan Soto, se fajó con su décimo jonrón de la temporada. Imagínense, el hombre conectó un tablazo de 449 pies en el primer inning, una chercha para la vista que aterrizó en las gradas superiores del jardín derecho-central. Era su jonrón número diez del año, confirmando que el ‘Abusador’ está de lo más bien con el madero. Sin embargo, su esfuerzo no fue suficiente para evitar que los de Queens cayeran 2-1 ante unos Marlins de Miami que, la verdad sea dicha, se vieron jevi en el montículo y a la defensiva.
La actuación de Soto, quien ya es una superestrella consagrada en las Grandes Ligas y un pilar para la Selección Dominicana de Béisbol, dejó claro su impacto inmediato en los Mets. Desde su llegada, el de Haina ha demostrado por qué es considerado uno de los bateadores más completos del juego, combinando poder y una disciplina envidiable en el plato. Su capacidad para embasarse y conectar jonrones de esta magnitud es algo que mantiene a los fanáticos emocionados, recordando aquellos tiempos de grandes cañoneros dominicanos que han marcado historia en la MLB. Un viaje de swing le metió a esa pelota, dejando a más de uno con la boca abierta.
Del otro lado, la noche fue de redención para otro paisano, el joven lanzador derecho Eury Pérez, de los Marlins. El mocano venía arrastrando una efectividad de 10.00 en sus tres aperturas anteriores, una situación que tenía a la gente un poco ‘en baja’. Pero este viernes, el chamaco se enderezó y se mostró sólido como el roble, permitiendo solo dos hits —ambos a Soto— y ponchando a cinco en 6 1/3 entradas. Consiguió su primera victoria desde el 19 de abril, demostrando que con pitcheo de calidad y enfoque, las cosas cambian de una vez. Su actuación fue clave para frenar a la ofensiva de los Mets después del bombazo de Soto.
Los Marlins no solo brillaron en el montículo. El ‘tigueraje’ se lució con el madero y a la defensiva. Owen Caissie fue el encargado de impulsar las dos carreras de Miami, mientras que Jakob Marsee, el jardinero central, se robó dos hits de extrabase con unas atrapadas espectaculares saltando junto a la pared, una vaina que dejó a todo el mundo ‘patidifuso’. Asimismo, Esteury Ruiz, otro dominicano con chispa, conectó un triple y luego se robó la antesala antes de anotar la carrera del empate. Esa combinación de bateo oportuno y defensa de nivel fue lo que les dio la victoria a los del sur de la Florida, un verdadero coro de buen béisbol.
Para los Mets, este revés es un indicador de que aún tienen trabajo por hacer, sobre todo en su bullpen. El equipo tuvo que mover fichas, llamando a Jonah Tong desde Triple-A Syracuse y poniendo en la lista de transferibles al veterano relevista Craig Kimbrel. Estos movimientos reflejan la búsqueda constante de estabilidad en un cuerpo de lanzadores que, asegún algunos analistas, ha sido un dolor de cabeza en lo que va de campaña. La afición espera que estos ajustes den resultados, porque el camino en las Grandes Ligas es largo y cada victoria cuenta, más aún cuando el jonrón de un astro como Soto no basta para el triunfo.
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