Edeeste ha salido al ruedo, asegurando que los ‘apagones en SDE’ que tenían a la gente vuelta loca entre el 18 y el 25 de mayo, ni de cerca llegaron a esas 10 horas eternas que muchos denunciaban. Según la distribuidora, en ninguna zona específica de Santo Domingo Este se excedió ese límite de interrupción. Esta aclaración viene tras una publicación de Listín Diario que puso el grito en el cielo por la situación, y la empresa ha respondido detallando lo que pasó en circuitos como Los Mina 03, Los Mina 05 y Despacho 02. La verdad es que, en este patio, la gente a veces siente que vive en un apagón constante, y cuando la luz se va, se siente como una eternidad, no importa si son tres o diez horas.
Asegún el informe de Edeeste, el circuito LM03 apenas acumuló unas tres horas de afectación en nueve interrupciones, atribuyendo esto a fallas transitorias por el clima y un ‘jumper’ abierto que sus brigadas, dicen, atendieron ‘de una vez’. Por otro lado, LM05 sí que coqueteó con las 10 horas en sus nueve interrupciones, también por las lluvias y algunos trabajos de mantenimiento. El DESP02, por su parte, sumó unas ocho horas en 11 interrupciones, mencionando el reemplazo de un poste afectado por acciones de terceros, o sea, por algún ‘tigueraje’ o imprudencia, sumado a trabajos de ETED. Aunque las empresas explican los motivos, para el ciudadano de a pie, la vaina es que la luz se va, y el calor y la oscuridad no perdonan.
El tema de los apagones, en nuestro país, es como un dolor de cabeza crónico que nos acompaña desde hace un viaje de años. Históricamente, el sector eléctrico ha sido un verdadero ‘talón de Aquiles’, con infraestructura envejecida, pérdidas técnicas y no técnicas que son una carga pesada. La gente en la calle siempre se queja de que las interrupciones no son solo molestias, sino un golpe duro para el bolsillo, especialmente para los colmaderos, salones de belleza y pequeños negocios que dependen de la energía para operar y mantener sus productos en buen estado. Esos ‘cuartos’ que se van en productos dañados o clientela perdida, ¿quién los repone?
La falta de estabilidad en el suministro eléctrico no solo afecta el bolsillo, sino que también trastoca la vida diaria de las familias. Desde la imposibilidad de cocinar hasta la pérdida de horas de estudio para los chiquitos que no pueden usar sus computadoras o tener luz para leer. Y ni hablar del impacto en la seguridad ciudadana; un barrio a oscuras es un campo fértil para la delincuencia, que aprovecha el ‘relajo’ para hacer de las suyas. Es una situación que va más allá de un simple corte de energía; es una problemática social que afecta la calidad de vida de todos, haciendo que el día a día se vuelva ‘más complicado de lo normal’.
Edeeste ha informado que tienen 29 proyectos en curso para mejorar el servicio, además de un programa de mantenimiento para el verano y la venidera temporada ciclónica, que siempre nos pone a temblar. Es una buena noticia, sin duda, ver esfuerzos por fortalecer la red. Pero la verdad es que, entre los comunicados oficiales y la experiencia del dominicano en su casa, a veces parece que vivimos en realidades distintas. Esperamos que estas mejoras se sientan ‘de verdad’ en los hogares y que la calidad y continuidad del servicio dejen de ser una preocupación constante para la gente. ¡Queremos ver la luz, y que se quede ahí, bacano!
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



