¡Pero qué ‘vainita’ nos brindaron los Lakers! LeBron James y Marcus Smart se pusieron los pantalones largos para conducir a Los Angeles a una victoria en tiempo extra, 112-108, contra unos Rockets que dieron la pelea. Este triunfo, que los pone 3-0 arriba en la serie de primera ronda de la Conferencia Oeste, fue de esos que te hacen gritar ‘¡klk!’ en la sala, demostrando un ‘tigueraje’ y una capacidad de remonte que tiene a la fanaticada con el corazón en la boca. La remontada de los Lakers es la clave del triunfo.
La jugada de LeBron, clavando ese triple para empatar el partido a falta de 13 segundos, fue puro ‘bacano’. Pero no podemos olvidarnos del ‘show’ de Marcus Smart en la prórroga, anotando ocho puntos que fueron oro puro para asegurar el partido. Su desempeño, combinado con los 29 puntos del Rey, selló una noche donde el corazón y el coraje se impusieron, dejando claro que estos Lakers no se rinden ‘de una vez’.
A pesar de la ausencia de Kevin Durant, quien no jugó por segunda vez en la serie debido a un esguince de tobillo, los jóvenes Rockets no se quedaron de brazos cruzados. Alperen Sengun, con 33 puntos y 16 rebotes, y Amen Thompson, con 26 puntos y 11 rebotes, demostraron que tienen futuro y que no son de ‘cuatro pesos’. Este equipo de Houston, aunque joven, mostró una madurez impresionante para llevar a los Lakers hasta el límite, obligándolos a un esfuerzo extra que quizás no esperaban.
Conseguir un 3-0 en una serie de playoffs es un golpe en la mesa, una declaración de intenciones. Históricamente, remontar una desventaja de tres partidos es prácticamente imposible en la NBA, lo que pone a los Lakers en una posición envidiable para barrer la serie el domingo. Esta situación les permitiría un descanso vital, un ‘chulo’ respiro, antes de enfrentar a los desafíos que esperan en las rondas siguientes, manteniendo a sus estrellas frescas para la parte más dura del camino hacia el campeonato.
La capacidad de Los Ángeles para remontar una desventaja de 15 puntos al principio y luego de seis en los últimos segundos del tiempo reglamentario es ‘jevi’. Esto habla de una mentalidad ganadora y de la profundidad del banquillo, con Rui Hachimura aportando 22 puntos, lo que demuestra que el equipo tiene ‘un viaje de’ opciones cuando la situación se pone difícil. No es solo el ‘King’ o Smart; es un esfuerzo colectivo lo que los mantiene ‘de lo más bien’.
Con la posibilidad de un ‘barrido’ en el horizonte, los Lakers ahora miran hacia adelante con confianza. Esta serie, aunque complicada por momentos, les ha servido para afinar detalles y fortalecer su ‘coro’ como equipo. Para los Rockets, a pesar de la derrota, la experiencia de competir tan duramente contra un contendiente es invaluable y les servirá de aprendizaje para futuras temporadas.
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