¡Qué ‘vaina’ buena la que montaron Los Spurs de San Antonio! El equipo, que nadie se esperaba ver tan arriba, acaba de despachar a los Minnesota Timberwolves con un marcador contundente de 139-109 en el sexto partido, cerrando la serie de segunda ronda y asegurando su pase a la final de la Conferencia Oeste. Con esta victoria, demuestran que no están jugando ‘chercha’, sino que van con todo a buscar el título. Ahora les espera un ‘coro’ bien jevi contra el campeón defensor, el Oklahoma City Thunder, quienes, ¡ojo!, vienen de barrer sus series anteriores.
Stephon Castle fue el verdadero protagonista de la noche, metiendo 32 puntos y cogiendo 11 rebotes, una actuación que tiene al mundo del baloncesto hablando. El ‘tigueraje’ del perímetro de los Spurs se lució con un viaje de triples, estableciendo un récord de franquicia en postemporada al encestar 18 de 38 tiros de larga distancia. De’Aaron Fox también aportó lo suyo con 21 puntos y 9 asistencias, mientras que el novato Dylan Harper sumó 15 puntos desde la banca. Está claro que estos muchachos no tienen miedo a ‘dar palo’ y están rompiendo esquemas en cada juego.
Asegún muchos se preguntaban por Victor Wembanyama después de su expulsión en el cuarto partido, el fenómeno francés, aunque no tuvo su noche más anotadora con 19 puntos en 27 minutos, fue un disuasor defensivo constante en la pintura. Su mera presencia hace que los contrarios lo piensen dos veces antes de acercarse al canasto. Wembanyama se integró disciplinadamente a la transición del equipo, demostrando que su impacto va mucho más allá de las estadísticas. Es un jugador que entiende que el baloncesto es un trabajo en equipo y está de lo más bien con su rol.
Para los Timberwolves, la derrota fue un trago amargo y familiar. Anthony Edwards, su estrella, admitió que los Spurs fueron simplemente el mejor equipo. Y es que, viendo el historial reciente, a los Wolves les ha tocado quedarse cortos en los playoffs. Se sintió como que se quedaron ‘sin balas’ conforme avanzó esta serie. Recordamos cómo cayeron ante Oklahoma City el año pasado y ante Dallas en la final de Conferencia de 2024, siempre con desventajas significativas al descanso en los partidos decisivos. Es una ‘vaina’ que les persigue en los momentos clave de la postemporada.
Ahora, Los Spurs tienen el desafío más grande de la temporada. Enfrentarse al Oklahoma City Thunder, que ha lucido imparable hasta el momento, no será ‘ninguna chercha’. La primera batalla de esta final de conferencia será el lunes por la noche. Wembanyama, con la madurez que le caracteriza, ha expresado confianza, pero siempre ‘con los pies en la tierra’, enfocado en la recuperación para lo que viene. La juventud de ambos equipos promete una serie ‘bacana’ llena de intensidad y buen baloncesto, donde el que juegue más inteligente y con más ‘corazón’ se llevará el trofeo.
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