¡Duro y a la cabeza! La Policía Cibernética, esa gente que no le pierde pie ni pisada a los ‘tigueres’ de la red, le ha caído de una vez a una presunta red de fraude bancario que operaba sin piedad en el Gran Santo Domingo, causando un daño estimado en RD$305 millones a entidades financieras, tanto de aquí como de fuera. Nueve allanamientos simultáneos se realizaron en Villa Mella y otros sectores, resultando en varios arrestos y la incautación de un viaje de evidencias que, a simple vista, apuntan a un esquema bastante organizado.
Este caso pone de manifiesto la creciente sofisticación del crimen cibernético en nuestro país. El modus operandi de este grupo, según las autoridades, giraba en torno a la usurpación de identidad y la captación de lo que conocemos como ‘mulas bancarias’. Estas ‘mulas’ son personas que, a veces por ingenuidad o a cambio de unos chelitos, prestan sus cuentas para que el dinero del fraude circule, limpiando un poco el rastro de los verdaderos cerebros. Se hacía mucho énfasis en el producto ‘Crediclick’, lo que sugiere que estaban explotando vulnerabilidades en procesos de aprobación de créditos rápidos y digitales, una realidad que nos debería mantener a todos con el ojo ‘pelao’.
Entre los ‘peces’ gordos que cayeron están nombres como Ramona Carolina Cruz López, Pedro Andrés García Pérez y Luis Miguel García Peña, junto a otros seis implicados. Lo bacano de este operativo es que no solo se enfocaron en los cabecillas, sino que persiguieron todo el rastro. Los agentes de la Dirección de Área de Policía Cibernética se fueron de lleno a confiscar de todo: celulares, laptops, memorias USB, un reguero de tarjetas bancarias, documentos financieros, efectivo en pesos y dólares, relojes de lujo, joyas y hasta una pistola sin papeles. Esto demuestra la seriedad con la que se está enfrentando este tipo de delincuencia.
La investigación preliminar ya está arrojando datos ‘curiosos’. Por ejemplo, Pedro Andrés García Pérez, uno de los detenidos, figura con movimientos en sus cuentas que superan los RD$8.4 millones, mientras que Luis Miguel García Peña le sigue los pasos con más de RD$9.9 millones. Estas cifras no son ‘de a mentira’; son un indicativo claro del volumen de dinero que manejaba este ‘tigueraje’. Ahora, todos estos equipos tecnológicos y documentos financieros incautados van para análisis forense digital, que es donde se destapa la ‘olla’ completa y se descubre todo el entramado de la red, incluyendo posibles vínculos internacionales, porque sabemos que estos ‘chismes’ muchas veces no se quedan solo en el patio.
Es crucial que como ciudadanos estemos más conscientes de la importancia de proteger nuestros datos personales. No es un secreto que el ‘tigueraje’ cibernético anda suelto buscando cómo sacarnos los cuartos con cualquier descuido. Las autoridades, con este golpe, no solo están impartiendo justicia, sino que también nos están enviando una señal clara: hay que estar atentos, reportar cualquier movimiento sospechoso en nuestras cuentas o si nos llega alguna vaina rara. La lucha contra el fraude bancario es una tarea de todos, para que no nos cojan de ‘pariguayos’.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




