¡Ay, Dios mío, la delincuencia no da tregua ni en el campo! Pero esta vez, el brazo de la ley se hizo sentir de una vez, como tiene que ser. En un operativo que dejó a muchos con la boca abierta y a otros respirando hondo, la Policía Nacional, a través de su Subdirección de Investigación (Dicrim) y la División de Protección Animal y Medio Ambiente (Anti-Cuatrero), le puso fin a la chercha de unos tigueres que andaban en mal paso. Resulta que lograron recuperar 18 vacas robadas que habían sido sustraídas en la sección Anamullita, del distrito municipal Anamuya, en Higüey, provincia La Altagracia. ¡Y no solo eso! También metieron presos a cuatro hombres que, asegún las autoridades, están metidos hasta el cuello en este bacano.
Los involucrados en este lío fueron identificados como Miwlton Taveras Peguero, de 41 años; Julio Alberto Cabrera Cabrera Mercedes, de 45; Manuel Peralta Santo, de 25; y Francisco de Jesús Pérez, de 32. Todos ellos residentes en el municipio de Miches, que, dicho sea de paso, no está tan lejos de donde se armó la vaina. La captura se dio en el destacamento policial de Las Lagunas de Nisibón, gracias a una intervención rápida y coordinada que demuestra que cuando el tigueraje policial se organiza, ¡no hay quien se le escape!
El chisme, o más bien, el informe preliminar, cuenta que el operativo se activó de una vez cuando los agentes fueron avisados de que había varios individuos arriando 18 reses, una mula y un caballo. ¡Un viaje de animales, tú sabes! Mientras tanto, dos camiones blancos esperaban para llevarse la mercancía. Parece que estos malhechores pensaban que el campo era un relajo y que nadie se iba a dar cuenta de su travesura.
Pero ay nanita, la cosa no salió como esperaban. Al notar la presencia de comunitarios (que siempre están ojo avizor, bendito sea el campo) y de los agentes policiales, los sospechosos le metieron la pata y salieron corriendo junto con los vehículos. Ahí fue que se armó el corre-corre y la alerta se extendió a todas las patrullas cercanas. ¡Y qué bueno que así fue! Minutos después, los implicados fueron interceptados y trasladados al destacamento, donde les esperaba su ración de sopa de tola.
El informe detalla que Taveras Peguero, uno de los pesos pesados en este coro, se desplazaba en un camión marca Isuzu, color blanco, placa L432275. Y como si fuera poco, andaba con una pistola marca Glock con dos cargadores y 23 cápsulas. Asegún las autoridades, la portaba de manera legal, pero uno se pregunta, ¿para qué la necesitaba en un negocio así? Por otro lado, Peralta Santo manejaba otro camión Isuzu, también blanco, placa L449799, que presuntamente era el encargado de cargar todo ese ganado.
Las 18 vacas fueron recuperadas y ahora están bajo custodia, esperando ser devueltas a sus legítimos dueños. ¡Una buena noticia para los ganaderos que ven su trabajo y su patrimonio amenazados! El cuatrerismo, o robo de ganado, es un problema serio en nuestras zonas rurales. No es solo el valor de los animales; es el esfuerzo, la inversión y la seguridad de las familias que viven de la ganadería lo que está en juego. Esta práctica delictiva afecta directamente la economía local y la paz de los productores. Por eso, acciones como estas son un bálsamo para el sector.
En la República Dominicana, el robo de ganado no es un cuento viejo; es una realidad que ha dado muchos dolores de cabeza por años. Las bandas organizadas se aprovechan de la extensión de los terrenos y la dispersión de las fincas para cometer sus fechorías. A menudo, estos tigueres tienen redes de contacto que les permiten mover los animales rápidamente y hasta sacrificarlos en mataderos clandestinos para vender la carne. Esto no solo genera pérdidas económicas significativas para los productores, sino que también crea un ambiente de inseguridad que desincentiva la inversión y el desarrollo en el sector agropecuario. La rápida respuesta de la Dicrim y Anti-Cuatrero en Higüey es un mensaje claro: ¡con el tigueraje del campo no hay relajo!
La colaboración entre la comunidad y las fuerzas del orden es clave para el éxito en la lucha contra el cuatrerismo. Cuando los vecinos se mantienen vigilantes y denuncian cualquier movimiento sospechoso, la policía puede actuar de una vez, como vimos en este caso. Es un esfuerzo conjunto que fortalece el tejido social y protege el sustento de muchas familias dominicanas. La efectividad de este operativo en Anamullita, con la coordinación impecable de las unidades, es un ejemplo chulo de cómo se pueden lograr buenos resultados cuando se trabaja en equipo.
Ahora, a estos tigueres les tocará rendir cuentas ante la justicia. Serán puestos a disposición del Ministerio Público para los fines legales correspondientes, y de seguro que no les va a caer el agua clara. Las investigaciones continúan para ver si hay más gente metida en esta vaina, porque casi siempre el tigueraje anda en coro. Este golpe al cuatrerismo no solo recupera bienes, sino que también envía un mensaje fuerte y claro a quienes piensan que pueden venir a hacer lo que le dé la gana con el patrimonio ajeno en nuestro país.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



