¡Klk, dominicanos! Últimamente, el tema del abastecimiento de productos básicos como el pollo y el huevo ha sido un dolor de cabeza, generando un sinfín de chismes y preocupaciones en el patio. Pero ¡agárrense!, que más de cuarenta organizaciones del comercio detallista han salido al frente, de una vez, para despejar el panorama y ponerle coto a la chercha. Con un respaldo total al ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat, estos titanes del detallismo aseguran que no hay ni una pizca de escasez, ni mucho menos aumentos injustificados en los precios de estos productos esenciales, ¡para que lo sepas!
No es un secreto para nadie que la carne de pollo y los huevos son pilares fundamentales en la dieta del dominicano. Desde el desayuno con ese huevo frito o revuelto, hasta el almuerzo con un pollo guisao, asao o frito, estos alimentos son la base de nuestra seguridad alimentaria. Cuando se habla de escasez o subidas de precios, se toca la fibra más sensible de los hogares, generando una preocupación legítima. Por eso, el desmentido contundente de un viaje de comerciantes detallistas no es cualquier vaina, es un mensaje de tranquilidad para la ciudadanía.
Recordemos que no es la primera vez que el mercado de estos productos pasa por sus ‘aguaceros’. Hemos visto cómo la gripe aviar o, a veces, ciertas distorsiones en la cadena de suministro, han provocado picos de precios y momentos de incertidumbre, poniendo a muchos a andar con el Jesús en la boca. Precisamente, tras esas épocas de turbulencia, las medidas tomadas por la actual gestión del Ministerio de Agricultura han sido clave. Asegún los detallistas, el mercado ha comenzado a estabilizarse, y los canales de distribución están operando de lo más bien, sin ningún tranque, ¡gracias a Dios!
Fue durante una visita al Ministerio que los principales líderes del sector se reunieron para echar ese coro y desmentir, de frente, todas esas versiones que andaban regándose por ahí sobre una supuesta falta de estos productos. Apolinar Leyba hijo, quien es una voz importante en el sector, no se guardó nada y advirtió que hay ciertos sectores que están intentando “pescar en mar revuelto”. Con esto se refiere al tigueraje que busca promover una falsa percepción de escasez de la carne de pollo y los huevos con el único objetivo, según él, de generar distorsiones en el mercado y afectar la estabilidad de los precios para su propio beneficio. ¡Qué vaina con ese jueguito!
Por su parte, Ricardo Rosario, quien es el presidente de la Central Nacional de Detallistas Unificados, destacó algo súper chulo: la apertura del ministro Oliverio Espaillat para escuchar, sin rodeos, y buscar soluciones concretas a los planteamientos que le ha llevado el sector. “Aquí están representadas todas las instituciones. Son 42 asociaciones que hacen vida activa en el comercio detallista. Sin privilegios, cada quien defiende su trabajo, y eso es lo que queremos: ayudar al ministro en este proceso”, puntualizó Rosario. Este tipo de unidad, donde se juntan un viaje de gente para un mismo fin, es lo que hace que el mercado funcione de manera más transparente y que el pueblo no sea el que pague los platos rotos.
Hay que entender que los detallistas son el último eslabón, pero quizás el más crucial, en la cadena de suministro. Son ellos quienes están día a día en los colmados, supermercados pequeños y mercados locales, en contacto directo con el consumidor final. Si ellos dicen que hay producto y que los precios están estabilizándose, es porque la vaina es real. Su perspectiva es un termómetro directo de lo que realmente sucede en el barrio y en los hogares, más allá de los números y las estadísticas frías que a veces no aterrizan en la realidad.
Detrás de esta aparente calma y estabilidad, hay un trabajo de fondo que no se ve a simple vista. El Ministerio de Agricultura, bajo la dirección de Oliverio Espaillat, seguramente ha implementado una serie de medidas que van desde el monitoreo constante de la producción, pasando por la facilitación de insumos para los productores, hasta la coordinación con los diferentes actores de la cadena de valor, como los mismos detallistas. Este enfoque integral es lo que permite que no tengamos que andar con el Jesús en la boca cada vez que se habla de la comida del día a día, garantizando que el pueblo dominicano tenga acceso a sus alimentos básicos.
Los detallistas, en ese mismo coro, reafirmaron su compromiso de mantener una colaboración estrecha, ¡como hermanos!, con el Ministerio de Agricultura. ¿Para qué? Para garantizar la estabilidad del mercado, un abastecimiento continuo que no le falte a nadie y, por supuesto, precios justos en los productos de primera necesidad. Esto es una buena noticia tanto para los consumidores, que podrán respirar más tranquilos, como para la seguridad alimentaria de nuestro país, que es una prioridad para todos. Entre los que estuvieron en la reunión, dando la cara y representando a su gente, figuran Ricardo Rosario, presidente de la Central Nacional de Detallistas Unificados; Héctor Julio Nieves, presidente de la Federación Nacional de Comerciantes Detallistas de Provisiones; Manuel Horacio Acosta, de la Federación de Comerciantes y Empresarios; Héctor Julio Ledesma, de la Federación de Detallistas Independientes; Rafael Santos, del Consejo Dominicano de Comerciantes Detallistas; y Martina Ventura, de la Federación de Mujeres Comerciantes, entre otros pesos pesados del sector.
Así que ya lo saben, la preocupación por el pollo y el huevo, al menos por ahora, parece estar de lo más bien controlada. El llamado es a no dejarse llevar por el tigueraje que busca desestabilizar y a confiar en que hay un trabajo serio detrás para que la comida no nos falte en la mesa. ¡A seguir echando pa’lante y disfrutando de nuestras ricas comidas con estos productos que son el alma de nuestra cocina dominicana!
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