Asegún nos recuerda el Día Mundial de la Prevención del Cáncer de Cérvix, este 26 de marzo no es un día cualquiera, ¡es un llamado a la acción, mi gente! La doctora Yissel Valentín, oncóloga ginecóloga obstetra, nos ha dado un campanazo sobre la alta incidencia de esta enfermedad en nuestro patio y su relación directa con el Virus del Papiloma Humano (VPH), que es la infección de transmisión sexual más común a nivel mundial. La buena nueva es que con una buena estrategia de prevención podemos darle ‘pa’ fuera’ a esta ‘vaina’ antes de que coja fuerza.
El VPH no es solo un virus; es el principal culpable detrás del desarrollo del cáncer de cuello uterino. Es una enfermedad mañosa que en sus etapas iniciales no presenta síntomas claros, por eso es tan vital el Papanicolaou. Cuando ya hay sangrado después de tener relaciones, secreción maloliente, dolor pélvico o hinchazón en las piernas, ¡ahí la cosa está más complicada! No hay que dejar que llegue a ese punto; hay que actuar ‘de una vez’ y sin miedo.
Lo más ‘chulo’ de todo esto es que el cáncer de cérvix es prevenible. ¡Así como lo oye! Las herramientas están ahí: educación, el Papanicolaou a tiempo, el uso del preservativo y, sobre todo, la vacunación contra el VPH. Estos métodos no solo nos dan una idea de cómo andamos, sino que pueden guiar a estudios más específicos como la colposcopía o la biopsia cervical, que son el método definitivo para saber la verdad.
Hay factores que aumentan el riesgo de coger esta ‘vaina’, como empezar las relaciones sexuales muy temprano, tener múltiples parejas, o que tu pareja masculina sea un ‘tigueraje’. La infección por VIH es otro detonante, multiplicando hasta por cinco el riesgo debido a que debilita las defensas del cuerpo. Es importante que estemos conscientes de estas realidades, porque el conocimiento es poder y nos ayuda a tomar mejores decisiones para nuestra salud.
Existen más de 115 genotipos de VPH, pero son ocho los que de verdad nos preocupan, ya que causan más del 90% de los casos de cáncer de cuello uterino. Los tipos 16, 18 y 45 son los ‘malos’ de la película, asociados con la mayoría de los adenocarcinomas cervicales. Aunque la mayoría de las infecciones por VPH desaparecen solas sin dejar secuelas (aproximadamente un 85%), no podemos confiar en la suerte. Hay que ser proactivo.
En República Dominicana, el panorama es para prestarle atención: el cáncer de cuello uterino representa el 22.4% de los casos de cáncer. Según datos de Globocan 2020, hubo 3,412 casos nuevos y 1,577 fallecimientos. Aunque afecta principalmente a mujeres mayores de 30 años, la doctora Valentín ha visto casos en muchachas de 19 a 24 años, lo que nos enciende las alarmas sobre el inicio precoz de las relaciones sexuales y la promiscuidad, especialmente en contextos de bajo nivel educativo. Es hora de que tomemos las riendas y nos pongamos las pilas con la prevención. ¡No es solo un tema de salud, es un asunto de vida!
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