El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a sacudir el panorama internacional con unas declaraciones bien fuertes, arremetiendo sin piedad contra el Reino Unido y Francia. ¡La vaina está caliente! Asegún él, estos países europeos no estuvieron a la altura cuando se trataba de apoyar la ofensiva contra Irán. En sus mensajes, el exmandatario no se anduvo con rodeos, instando a las naciones que andan con problemas para conseguir combustible por el cierre del Estrecho de Ormuz a que ‘compren a Estados Unidos, que tenemos de sobra’ o, en un tono aún más directo, a que ‘vayan al Estrecho y simplemente tómenlo’. ¡Así mismo, sin anestesia!
Esta postura de Trump no es nueva, pero su vehemencia marca un antes y un después en las relaciones tradicionales. Para el exjefe de Estado, la etapa en la que Estados Unidos era el ‘policía del mundo’ ya caducó, y es tiempo de que cada quien se baje del palo y asuma sus propias responsabilidades. Su mensaje es claro: si no apoyas a la familia, no esperes ayuda cuando la necesites. La idea de que los países deben ‘aprender a pelear por ustedes mismos’ y no depender de la ayuda gringa es un reflejo de su política de ‘América Primero’, que busca redefinir el rol global de EE. UU. priorizando sus propios intereses energéticos y de seguridad sobre los de sus aliados históricos.
Trump fue más allá, afirmando que Irán ha quedado ‘esencialmente diezmado’ tras la intervención militar, dando a entender que lo más difícil ya pasó. Esta declaración, que puede sonar un poco a ‘chisme’, implica que Europa no tiene excusa para no asegurar sus propias rutas de suministro de petróleo. El Estrecho de Ormuz, una arteria vital para el comercio mundial de crudo, ha sido durante mucho tiempo un punto caliente geopolítico. La sugerencia de ‘ir a buscar su propio petróleo’ rompe con décadas de diplomacia y seguridad energética, donde la protección de estas rutas era una responsabilidad compartida, con la marina estadounidense a menudo asumiendo el rol principal.
El expresidente también tuvo un ‘jalón de orejas’ particular para Francia. Criticó duramente la decisión del país galo de no permitir el sobrevuelo de aviones con suministros militares con destino a Israel. Esta acción la calificó de ‘MUY POCO ÚTIL’ en un momento crítico, especialmente tras la eliminación de un líder iraní. Este incidente, que va más allá de un simple ‘desaire’, pone de manifiesto las fricciones dentro de la OTAN y las alianzas occidentales, revelando cómo las agendas nacionales pueden chocar con los intereses de una coalición más amplia. La advertencia de Trump, ‘EEUU lo RECORDARÁ’, es un claro indicativo de las consecuencias que, según él, tendrán estas decisiones.
En el fondo, lo que Trump está planteando es un cambio profundo en el ‘tigueraje’ de la política exterior estadounidense. La visión de una nación menos intervencionista y más enfocada en sus recursos internos y su autosuficiencia energética, especialmente en el contexto de su propia producción petrolera, altera la dinámica de dependencia que muchos países aliados tenían. Ya no se trata de un ‘coro’ donde todos participan y EE. UU. lleva la voz cantante en todo, sino de un escenario donde cada actor debe jugar su propia partida, buscando sus propias soluciones y asumiendo los costos, sin esperar que el ‘tío Sam’ le resuelva todas las vainas.
Este es un claro llamado a que el Reino Unido, Francia y otros países europeos tomen las riendas de su propia seguridad y economía. Es un ‘pónganse las pilas’ en su máxima expresión, que busca forzar una mayor autonomía y menor dependencia del paraguas militar y económico estadounidense. La geopolítica está en constante movimiento, y estas declaraciones de Trump, aunque provienen de un exmandatario, siempre resuenan y nos hacen pensar qué tan ‘jevi’ está la situación a nivel global.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



