¡Pero klk con Logan Jastremski! Este inversionista y cofundador de Frictionless Capital ha soltado un verdadero tiguerazo en la boca, asegurando que Ethereum ‘está mayormente muerto’ y que las redes de segunda capa (L2) “fueron un experimento fallido”. Palabras mayores que han encendido un debate candente en el mundo cripto, especialmente para los que le meten mano a la tecnología blockchain día a día. Jastremski sostiene que las L2 solo sirven para comprimir datos, y que si ese es su fin, una cadena principal con más capacidad lo haría mejor. ¡Ay, Dios mío, qué vaina!
Asegún Jastremski, la adopción de Ethereum fue por el sonido de los chelitos que se ganaron temprano, no por su diseño superior. Para él, es ‘el activo más sobrevalorado del mundo’ y va a seguir muriendo ‘lentamente’. Pero, esperen un momento, que no todo el mundo está de acuerdo con este planteamiento tan tajante. Vadim, un investigador y desarrollador de la comunidad, le ha dado un parón de una vez, explicando que Logan confunde el efecto con el propósito. Las L2 no nacieron para comprimir datos, sino para heredar la seguridad de la red principal de Ethereum. La compresión es, como quien dice, un efecto secundario, una ñapa de la economía de disponibilidad de datos.
Y si nos vamos a los números, ¿qué es lo que nos dicen los datos ‘on-chain’? La verdad es que la capa principal de Ethereum (L1) está de lo más bien, ¡echando humo! Después de las mejoras con Pectra y Fusaka, la red ha alcanzado récords históricos en transacciones y cuentas activas, manteniendo las tarifas por el suelo, una vaina chula para el bolsillo del usuario. Abril de 2026 fue un mes histórico, con casi 73 millones de operaciones, el mayor volumen en toda la trayectoria de Ethereum, aunque mayo pinta un poquito más lento, pero aún con un viaje de actividad.
Ahora, ¿klk con las L2? Ahí es donde la cosa se pone más interesante, y parece darle algo de razón a Jastremski, aunque no por las razones que él expone. Las L2 más usadas, como Base y Arbitrum, han visto una caída sostenida en su actividad. Base, que tocó techo en noviembre de 2025 con 453 millones de transacciones, bajó un 48% en abril de 2026. Arbitrum, que tuvo su pico en febrero de 2026 con 123 millones, procesó menos de 30 millones en los primeros 21 días de mayo. ¡Eso es una baja de más del 75%! Las direcciones activas también van en picada en ambas plataformas.
Pero ojo, que esta caída no significa el fin del mundo para las L2, ni que sean un ‘experimento fallido’ como dice el señor Jastremski. Una explicación muy fuerte, y más optimista, es que las propias mejoras de rendimiento y el abaratamiento de las tarifas en la red principal de Ethereum han hecho que mucha gente prefiera operar directamente ahí. Si la L1 está más rápida y más barata, ¿pa’ qué irte a la L2? Esto podría ser un simple desplazamiento de la actividad, no un fracaso de la tecnología L2 en sí misma, sino un ajuste del mercado a la eficiencia de la capa base. Al final, el objetivo es que la vaina funcione mejor, sea en L1 o L2. ¡A seguirle el rastro a esta chercha cripto!
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).


