La Dirección General de Migración (DGM) está demostrando que en la frontera de Pedernales no se está jugando con la seguridad nacional, mi gente. Han puesto bajo la lupa a Yensy Oguis, un ciudadano con doble nacionalidad (dominico-haitiano) que, según las autoridades, se la ha pasado irrespetando los protocolos de seguridad y faltándole el respeto a la autoridad. Esta vaina no es un relajo, y menos cuando se trata de la soberanía y el orden de nuestro país. La DGM mantiene una posición firme ante estas situaciones, ¡y eso está de lo más bien!
El arresto de Oguis no fue de la noche a la mañana; se dio luego de un proceso de seguimiento porque, parece, el hombre no es la primera vez que se las da de listo. La cosa se puso ‘chula’ el 17 de marzo, cuando Oguis, ignorando por completo al agente migratorio Jordalis Cuello Cuevas, penetró al territorio dominicano después de que la Puerta Binacional ya estaba cerrada. Esto demuestra una clara intencionalidad de evadir los controles, algo que en un paso fronterizo activo como el de Pedernales puede tener implicaciones serias más allá de un simple irrespeto.
Lo que más pica y se extiende aquí es que Oguis, quien vive en Anse-à-Pitre, Haití, es un reincidente de la evasión. Aparte de ignorar las advertencias, el informe oficial señala que mantuvo una actitud de desacato y hostilidad verbal. Ese tipo de ‘tigueraje’ no se puede permitir, porque socava la autoridad y crea un precedente peligroso. La DGM y los cuerpos de seguridad están claros en que la frontera es un punto clave para la estabilidad y el control de flujos, y cualquier intento de subvertir el orden será enfrentado con toda la fuerza de la ley. No se trata solo de un individuo, sino de sentar las bases para la disciplina.
Y como si fuera poco, después de que lo agarraron, ¡se armó un coro en el río Pedernales! Familiares del detenido, en un intento de protesta, procedieron a bloquear el paso usando un camión y una pala mecánica. ¡Dímelo a ver! Este tipo de acciones, que buscan presionar a las autoridades y entorpecer el libre tránsito, no son bien vistas y pueden acarrear más problemas legales. A pesar del intento de bloqueo, la DGM, en una coordinación bacana con los cuerpos especializados de seguridad y defensa, mantuvo el control de la zona, demostrando que aquí nadie puede venir a hacer de las suyas y creer que eso se va a quedar así.
La Dirección General de Migración no tiene medias tintas con esto: la ley prevalece. Aseguran que la transparencia y el respeto mutuo rigen cada intervención en la frontera, pero también advierten que no se admitirán acciones que comprometan la seguridad nacional ni desafíos que pretendan socavar la autoridad y dignidad de sus agentes en el ejercicio de sus funciones. Este incidente es un recordatorio para todos de la importancia de respetar las normativas migratorias y la autoridad en las zonas fronterizas, que son vitales para la integridad de nuestro ‘patio’. El que no entiende por las buenas, pues, de una vez tendrá que entender por las malas.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




