¡Klk, gente! El bate caliente de Oneil Cruz sigue dando de qué hablar en la Major League Baseball. Con su tercer jonrón en dos partidos, el ‘tigueraje’ de Cruz fue clave para que los Piratas de Pittsburgh le metieran una pela a los Rojos de Cincinnati con un marcador de 8-3, llevándose la serie de tres encuentros. Mientras tanto, el cotizado Paul Skenes se apuntó su primera victoria de la temporada, demostrando que con este dúo, la cosa se está poniendo buena en Pittsburgh.
La actuación de Oneil Cruz contra los Rojos ha sido de otro nivel, una vaina buena. El gigante dominicano, oriundo de Nizao, ha pegado un viaje de jonrones –nueve para ser exactos– en los 19 juegos que ha disputado en Cincinnati. Después de venir de una lesión que lo mantuvo fuera un buen tiempo, Cruz ha regresado con más fuerza y un swing que parece ‘echar el pleito’ con cada picheo, reafirmando su estatus como una de las jóvenes promesas más emocionantes de la liga. Su capacidad para conectar batazos de poder es algo chulo de ver.
Y si de ‘tigueraje’ se trata, el debut de Paul Skenes como ganador no se queda atrás. Luego de una salida floja en su estreno, el derecho se recuperó de lo más bien, lanzando cinco entradas sólidas donde solo permitió una carrera y ponchó a cinco. Skenes, la primera selección del draft de 2023, demuestra por qué es considerado uno de los prospectos más ‘jevis’ del béisbol. Junto a talentos como Cruz, está formando una base sólida para que los Piratas aspiren a cosas grandes, dejando claro que el futuro es prometedor.
La ofensiva de los Piratas no solo dependió de Cruz. Bryan Reynolds también se unió a la fiesta con un jonrón de dos carreras, y Nick Gonzales añadió un doble remolcador de dos anotaciones en la novena entrada, poniendo la tapa al pomo. Esta combinación de experiencia y juventud está creando un ‘coro’ bastante bacano en el clubhouse de los Piratas, donde cada quien aporta lo suyo para que el equipo gane. Es evidente que hay buena química y que todos están ‘con to’ y to” en esta temporada.
Ver a talentos como Oneil Cruz y Elly De La Cruz (de los Rojos) luciéndose en la MLB es un verdadero orgullo dominicano. Estos jóvenes representan la pasión y el talento de nuestro patio en el escenario mundial, demostrando el calibre de peloteros que se forman aquí. Su desempeño no solo alegra a sus equipos, sino a todo el país que los ve brillar y poner la bandera en alto, reafirmando por qué somos una potencia en el béisbol.
Los Piratas, con la inyección de energía que aportan figuras como Cruz y Skenes, están dando pasos firmes para construir un equipo competitivo. Ya no son los mismos que se quedaban en el sótano; ahora están mostrando que pueden ‘echar el pleito’ en una división complicada. Cada victoria, jonrón y ponche es un ladrillo más en la construcción de un proyecto que tiene a los fanáticos ilusionados con la posibilidad de ver a su equipo en postemporada. ¡La cosa se puso buena de verdad!
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