La ‘vaina’ detrás de la Cámara de Cuentas, señores, ‘está de lo más bien’. Un ciudadano, harto del relajo, ha soltado el grito al cielo denunciando un foco de contaminación y un deterioro ‘bacano’ en la calle que da la espalda a esta importante institución fiscalizadora. Según el reporte que ha corrido por ahí, la vía es un verdadero chiquero, con un viaje de basura acumulada y aguas residuales haciendo su ‘coro’ permanente, impactando directamente en la imagen de la zona y la funcionalidad de la propia Cámara de Cuentas.
Las imágenes que andan rodando son de película de terror: el pavimento es una burla, lleno de hoyos y charcos que obligan a los transeúntes a inventarse puentes con piedras y pedazos de madera para no terminar ’emparamados’ con esa agua sucia. Es una situación que da vergüenza, más aún cuando hablamos de una zona aledaña a la Cámara de Cuentas de la República Dominicana, un organismo clave para la transparencia y la fiscalización del dinero del pueblo. Esta entidad es la que se supone debe velar por el buen uso de los recursos públicos, y su entorno, irónicamente, grita un descuido mayúsculo y una falta de compromiso con el bienestar público.
La verdad es que este tipo de problemas de infraestructura y saneamiento son el pan nuestro de cada día en muchos sectores del país, pero la relevancia del lugar agrava la percepción. No es solo un asunto de comodidad, sino de ‘Salud Pública’. Esa acumulación de desechos y aguas estancadas es un caldo de cultivo para enfermedades como el dengue, leptospirosis y otras ‘vainas’ que nos afectan a todos. Además de los riesgos sanitarios, afecta la imagen del sector, la dignidad de los vecinos y la de los propios empleados o visitantes de la Cámara que deben lidiar con este escenario al llegar o salir de sus labores.
El denunciante, con toda la razón del mundo, ha dicho que ha reportado esta situación un viaje de veces y ‘klk’, nadie le ha hecho caso. Eso es lo que ‘aprieta’ a uno: la indiferencia de las autoridades ante problemas tan palpables, más aún cuando la información se hace pública. La gente espera respuestas y acciones ‘de una vez’. Es urgente que las autoridades municipales y del Ministerio de Obras Públicas pongan la mano y resuelvan este ‘klk’ que tiene a los moradores y a los que transitan por ahí con el grito al cielo, pidiendo una solución ‘chula’ y duradera que ponga fin a este constante deterioro.
Más allá de una simple limpieza y un par de parches, lo que se necesita es una intervención integral que incluya un sistema de drenaje adecuado y una pavimentación de calidad. Es un recordatorio de que la ‘justicia’ no solo se imparte en los tribunales o se fiscaliza en las instituciones, sino también se ve reflejada en la calidad de vida que el ‘Gobierno’ ofrece a sus ciudadanos en cada rincón del país. La gente del sector merece un entorno digno y seguro, libre de contaminación, especialmente en las inmediaciones de una entidad tan significativa para la gobernabilidad del país. No es pedir mucho, es exigir lo que es nuestro por derecho.
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




