Una ‘vaina’ gorda se ha armado en San Cristóbal, donde un video que anda dando vueltas como pan caliente ha puesto en el ojo del huracán a unos agentes de la Policía Nacional. La denuncia, que pica y se extiende, muestra a estos policías denunciados por presuntamente liberar a un ciudadano haitiano que tenían bajo custodia, todo esto tras un aparente cobro irregular. La situación, captada en video por un ciudadano vigilante, ha encendido las alarmas y ha puesto a la comunidad a pedir explicaciones de una vez. Es fundamental que estos casos se investiguen a fondo para mantener la integridad de nuestras fuerzas del orden.
Asegún lo que se ve en el material audiovisual y lo que cuenta el ciudadano, la ‘jugada’ fue de lo más clara: los uniformados, en vez de llevar al detenido al cuartel como manda la ley, hicieron un desvío medio sospechoso a solo dos esquinas del destacamento. Ahí mismo, ¡zas!, soltaron al haitiano. Se presume que fue a cambio de un ‘billete’, lo que acá en el patio se conoce como ‘sacar un chelito’ a cambio de la libertad, evadiendo así cualquier registro oficial. Este tipo de prácticas no solo es ilegal sino que también socava la confianza pública en la institución policial.
El ciudadano que grabó la ‘escena’ no se quedó callado, mostrando un valor digno de aplauso. Con un par de ‘pulmones’ y el celular firme, le cantó las cuarenta a los agentes, dejándoles claro que sus apellidos estaban a la vista de todo el mundo. ¡Un ‘tiguerazo’ de verdad! Esta acción ciudadana valiente es un recordatorio del poder que tiene la gente para documentar y denunciar irregularidades, forzando a las autoridades a rendir cuentas y a actuar con la debida transparencia que el pueblo se merece. La evidencia visual se ha convertido en una herramienta clave contra la impunidad.
La comunidad de San Cristóbal, que no es boba ni come ‘cuento’, ha reaccionado de una vez. Están pidiendo a la Inspectoría General de la Policía Nacional que meta mano dura y aclare esta ‘chercha’. Casos como este no son nuevos; la historia dominicana está llena de episodios donde la integridad de la uniformada ha sido cuestionada por prácticas indebidas, lo que mina la confianza del pueblo en sus instituciones. Es un patrón que necesita ser erradicado para que la Policía pueda cumplir su verdadero rol de protección y servicio a la ciudadanía.
Este tipo de incidentes, además de ser una irregularidad grave, ensucia la imagen de una institución que debería ser garante de la seguridad y el orden. En un contexto donde la migración es un tema sensible y complejo en la República Dominicana, la aplicación de la ley debe ser impecable y sin espacio para el ‘tigueraje’ de los que se creen por encima del bien y del mal. Necesitamos una Policía que sea un ‘orgullo’ para el pueblo, no una fuente de preocupaciones y denuncias, que inspire respeto y confianza genuina en cada ciudadano, sea dominicano o extranjero.
La transparencia es clave para recuperar la fe. Es imperativo que las autoridades correspondientes actúen con celeridad y muestren al país que nadie está por encima de la ley, sin importar su rango o posición. Solo así podremos aspirar a tener una sociedad más justa, donde el ‘abuso de poder’ sea cosa del pasado y la confianza ciudadana, una realidad palpable. ¡La ‘vaina’ hay que enderezarla de una vez por todas para el bien de nuestra nación!
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



