¡Atención, mi gente del Distrito Nacional! La vaina se puso seria este sábado 25 de abril, porque Edeeste, la Empresa Distribuidora de Electricidad del Este, anunció unas cuantas horas de interrupciones eléctricas programadas que tienen a más de uno con los pelos de punta. A raíz de esta comunicación, se espera que el servicio de luz se vaya de una vez por casi todo el día, desde las 8:20 de la mañana hasta las 5:20 de la tarde, lo que nos da un brechazo de nueve horas sin energía. Esto, asegurún la empresa, es parte de un operativo de mantenimiento preventivo, que dicen es para mejorar el servicio, pero lo cierto es que la gente ya está preguntándose cómo van a resolver en un día de calor como el que suele hacer aquí.
Asegúrense de cargar bien sus celulares y prever cómo van a mantener la comida fría, porque la lista de sectores afectados es un viaje de larga: Gascue, Don Bosco, Miraflores, Villa Juana, Villa Consuelo y la icónica Ciudad Colonial, donde un apagón puede poner el tigueraje a pensar en cómo afectar el turismo y la vida cultural. Pero no se queda ahí la cosa; también le tocará a Ciudad Nueva, San Lázaro, San Miguel, Santa Bárbara y Villa Francisca. Estas zonas, que son el corazón de la capital, concentran una gran actividad comercial y residencial, por lo que un corte tan prolongado, si bien es programado, siempre resulta una molestia grande para los que viven y trabajan ahí.
Los trabajos que Edeeste justifica para este ‘break’ eléctrico incluyen la readecuación de redes, redistribución de cargas y la poda de vegetación en puntos que consideran críticos. La idea es evitar futuras averías, de esas que nos dejan a oscuras sin previo aviso, la verdadera vaina que nos saca de quicio. Estos mantenimientos son fundamentales para un sistema que, al paso que vamos, necesita una modernización profunda. La red eléctrica dominicana, especialmente en la capital, enfrenta desafíos constantes debido al crecimiento urbano desordenado, la sobrecarga y la antigüedad de algunas infraestructuras, lo que hace que cada ‘apagóncito’ se sienta como una señal de que las mejoras prometidas siempre llegan a paso de tortuga.
La empresa, como es de esperarse, ha exhortado a los ciudadanos y a los dueños de negocios a tomar sus medidas. Desde no dejar la puerta de la nevera abierta, hasta asegurar los equipos electrónicos que puedan dañarse con las fluctuaciones al regreso de la luz. Es importante recordar que, aunque la noticia puede parecer un martirio, este tipo de intervenciones, cuando se ejecutan bien, buscan mitigar los apagones ‘no programados’, que son los que realmente nos meten en un lío. Imagínense a un colmado, a un salón de belleza o a un pequeño taller operando sin energía durante un día entero; es un palo para la economía de esos emprendedores.
Este escenario nos recuerda la importancia de tener un plan B cuando de energía se trata. Ya sea un inversor, una planta eléctrica o simplemente paciencia de sobra, porque en esta isla del encanto, el tema de la electricidad siempre es un capítulo aparte. Es una realidad que, pese a los esfuerzos y las inversiones, la estabilidad del servicio eléctrico sigue siendo una asignatura pendiente para el país, y cada corte, programado o no, es un recordatorio de los retos que tenemos por delante para asegurar una infraestructura energética que esté a la altura de lo que se espera en el siglo XXI. No es un secreto que la gente quiere una energía 24/7 de verdad, sin excusas ni contratiempos, para poder echar pa’ lante como se debe. ¡A prepararse se ha dicho!
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




