¡Atención, mi gente! La Universidad de Harvard, esa que siempre está en la ‘pomada’ de los negocios y las inversiones con su Harvard Management Company (HMC), le ha dado un giro inesperado a sus estrategias con las criptomonedas. Según los datos del formulario 13F ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), esta institución ha liquidado por completo sus tenencias en el ETF de Ethereum de BlackRock y ha reducido significativamente su exposición al ETF de Bitcoin (IBIT). Este movimiento ha dejado al ‘tigueraje’ del mercado cripto con un ‘klk’ en la cabeza, preguntándose por los motivos de semejante ‘movida’.
Resulta que, en el trimestre anterior, Harvard tenía una posición de 86 millones de dólares en el iShares Ethereum Trust (ETHA), ¡y ahora está en cero! En cuanto a Bitcoin, aunque no se fue de golpe y porrazo, sí que le bajó la intensidad. Pasó de tener 5.35 millones de acciones de IBIT, valoradas en unos 265 millones de dólares, a poseer 3.04 millones de acciones, que ahora tienen un valor de 116.9 millones de dólares. Es decir, sigue con una parte de la ‘torta’ del Bitcoin, pero le quitó un pedazo grande de una vez.
Para los que no están en el ‘coro’, los formularios 13F son documentos obligatorios para gestores institucionales que administran más de 100 millones de dólares, donde reportan sus movimientos de cartera. Lo interesante de esta ‘vaina’ es que no especifican las razones detrás de las ventas. Podría ser una toma de ganancias, una reducción táctica de riesgo o una reasignación hacia otros instrumentos más tradicionales. El hecho es que Harvard, una institución que marca la pauta, ha hecho un cambio notable en su enfoque hacia estos activos digitales.
Esta decisión de Harvard reabre un debate que siempre está en ‘chercha’ en el mundo de las criptos: ¿Es mejor hacer trading activo, intentando predecir los movimientos del mercado, o simplemente mantener las posiciones a largo plazo? Muchos inversionistas y especialistas, sobre todo en el ecosistema de Bitcoin, defienden a capa y espada la estrategia del Dollar Cost Averaging (DCA). Este método consiste en comprar montos fijos de un activo periódicamente, sin importar su precio actual, lo que ayuda a promediar el costo de compra y mitigar la volatilidad.
Según un estudio de Matías Mathey, un especialista en finanzas descentralizadas, el DCA mensual en Bitcoin nunca ha terminado en pérdidas si se ha mantenido por períodos de 3.5 años o más. De hecho, en ventanas de cuatro años, la rentabilidad promedio histórica ¡ha superado el 380%! Esto es una señal ‘bacana’ de que, a la larga, ser paciente y constante puede ser más rentable que el ‘tigueraje’ de andar comprando y vendiendo al ritmo del mercado, una estrategia que hasta las grandes instituciones podrían estar evaluando.
Aunque los rendimientos pasados no garantizan los futuros, la historia de Bitcoin nos ha enseñado que el que mantiene sus ‘chavos’ invertidos por un buen tiempo, sin estar en la ‘lucha’ diaria de las fluctuaciones, suele cosechar mejores frutos. Lo de Harvard podría ser una jugada inteligente o simplemente una reevaluación de riesgos, pero nos da pie a pensar si el ‘modus operandi’ tradicional de las finanzas se está ajustando a este nuevo ‘klk’ digital que vino para quedarse.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




