El mundo de la música, ese ‘bacano’ que nos pone a gozar y a veces a pensar, está con los ojos puestos en un ‘chisme’ que tiene a Shakira y Anitta en el candelero. Resulta que el dúo argentino Sarao, con sus talentosas Tushka y Rebebe, ha salido a denunciar un presunto plagio en la canción ‘Choka Choka’, la colaboración explosiva de estas dos divas globales. Dicen que hay una similitud ‘jevi’, no solo en la lírica sino también en la melodía, con una de sus composiciones.
La verdad es que, al escuchar los dos temas, la cosa se pone interesante. Las chicas de Sarao recitan: ‘Boca mi boca con poca ropa y me choca. Loca se posa sobre mi copa y me moja’, mientras que Shakira y Anitta, en su hit ‘Choka Choka’, cantan: ‘Choca, choca cuerpo con cuerpo, boca con boca’. Aunque a primera vista parezcan letras diferentes, la cadencia y la intención del estribillo, ese ‘swing’ que conecta una frase con otra, levantan sospechas. Es una ‘vaina’ de análisis profundo que hasta la paleta de colores de los visuales es parecida, aseguraron.
Este no es el primer ni el último caso de acusaciones de plagio en la industria musical. ¡Para nada! Hemos visto a artistas de talla mundial envueltos en líos legales por temas de derechos de autor, desde Led Zeppelin con ‘Stairway to Heaven’ hasta Ed Sheeran con ‘Thinking Out Loud’, y ni hablar del famoso caso de ‘Blurred Lines’ de Robin Thicke y Pharrell Williams. Estos ejemplos nos recuerdan lo delgada que es la línea entre la inspiración y la copia, y lo complicado que puede ser probarlo en un juzgado. Muchas veces, no es el artista quien crea la pista o la melodía original, sino sus productores o co-escritores, lo que añade otra capa de complejidad a estos ‘coros’.
A pesar de que el dúo Sarao tiene su creación registrada, no cuentan con el músculo legal o económico para enfrentarse a las gigantescas maquinarias que respaldan a Shakira y Anitta. Esto es un reflejo de la cruda realidad para muchos talentos emergentes, especialmente aquí en el patio. ¿Cómo un artista independiente, con pocos recursos, va a pelear una ‘batalla’ legal contra disqueras millonarias? Es casi un David contra Goliat, y muchas veces, el ‘tigueraje’ de los grandes estudios se impone, dejando a los creadores originales con la mano vacía, con solo el consuelo de una denuncia pública que, a veces, se queda en el aire.
La reacción en redes sociales ha sido contundente, con muchos seguidores de Sarao coincidiendo en la similitud. Esto demuestra el poder de la gente para dar voz a los que no la tienen, aunque no sea una solución legal per se. Pero esta situación también destapa la fragilidad del sistema de protección de los artistas más pequeños. Es una señal de alarma para que se busquen mecanismos más justos y accesibles que permitan a cualquier creador, no importa su tamaño, defender su trabajo. Porque, al final del día, la música es de todos, pero la autoría, esa ‘vaina’ sí que es personal y debe ser respetada.
Asegún se recuerda, ‘Choka Choka’ fue lanzada en vivo por todo lo alto el 2 de mayo de 2026, durante el histórico concierto de Shakira en la playa de Copacabana, Río de Janeiro, donde reunió a más de dos millones de almas. Imagínense el ‘bombazo’ de una canción presentada ante semejante multitud. Este tipo de plataforma amplifica exponencialmente el alcance de un tema, haciendo que cualquier acusación de plagio sea aún más resonante y, al mismo tiempo, más difícil de ignorar o desmentir por parte de las artistas. Es un ‘escándalo’ que, de ser cierto, dejaría una ‘mancha’ en la impecable carrera de dos iconos musicales.
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